Pese a que pueda costar encontrar algún tipo de sello de autoría en él, uno de los nombres que se pueden asociar perfectamente al cine comercial de los años 90 es, sin duda, el de Joel Schumacher. El cineasta neoyorquino, con más de una treintena de trabajos a sus espaldas, inició su carrera en televisión a mediados de los 70, pero no sería hasta 1981 cuando debutaría en la gran pantalla.
A partir de entonces, durante las décadas posteriores compaginaría algunos de los títulos que mejor podrían definir el cine más mainstream de por aquel entonces, firmando desde propuestas que pasarían a ser películas de culto ('Jóvenes ocultos') a convertirse en uno de los reyes del thriller, llegando a adaptar hasta en dos ocasiones a John Grisham ('El cliente', 'Tiempo de matar'), o incluso atreviéndose con el psychothriller al más puro estilo de 'Seven' con 'Asesinato en 8mm.'.

Una carrera de altibajos
Pero no todo en la carrera de Schumacher fueron elogios, pues él fue quien consiguió ponerse a todo el fandom en contra por sus dos aportaciones al universo de 'Batman', siendo el responsable de aquellas aberraciones trash que fueron 'Batman Forever' y 'Batman y Robin', y por las cuales ya pidió perdón en su momento.
En lo comercial, también cosechó el género romántico ('Elegir un amor') y, ya en los 2000, fue el encargado de dirigir algunos títulos de corte fantástico que pasaron con más pena que gloria por las pantallas ('Pánico en la granja', 'El número 23'), siendo su último largometraje dirigido hasta el día de hoy aquel home invasion protagonizado por Nicole Kidman y Nicolas Cage pasados de rosca por culpa del bótox en 'Bajo amenaza'.
Teniendo en cuenta la importancia que Schumacher sigue teniendo en cuanto a lo que podemos entender como el cine de entretenimiento made in Hollywood, en el presente especial hacemos una selección con sus mejores trabajos, donde ya damos por seguro que no nos encontraremos con aquellos títulos por los que fue vapuleado por la crítica.