Claire Dunphy. Dos palabras, un nombre y la vida, tanto profesional como personal, cambiada por completo para siempre. La trayectoria de Julie Bowen hasta la llegada de 'Modern Family', una de las comedias televisivas realmente esenciales de los últimos años, ya había transitado por éxitos más o menos estimables ('Boston Legal', 'Weeds', 'Ed' o la reivindicable 'Happy Gilmore (Terminagolf)', pero está claro que la propuesta creada por Steven Levitan y Christopher Lloyd lo puso todo patas arriba.
Y es que, a través de uno de los personajes más carismáticos e inspirados de la serie, Bowen supo construir una interpretación marcada por la carcajada inesperada. A priori, no hablamos de una actriz con una vis cómica sobresaliente, pero, apoyada en unos guiones de auténtico acero humorístico, Bowen alcanzaba el infinito en la práctica totalidad de sus apariciones. Un mérito extra teniendo en cuenta el componente evidentemente global de 'Modern Family'.

¿Después? Películas muy menores como 'El alma de la fiesta', 'Crazy on the Outside' o 'Dos familias y una boda'; algún acierto ('Cómo acabar con tu jefe', 'Knife Fight') y, sobre todo, la sensación de que la mejor versión posible de Bowen sigue residiendo con firmeza en los capítulos de la serie que la convirtió en estrella. Pase lo que pase, siempre nos quedará Claire Dunphy.