Sergio Leone es un género en sí mismo. Y uno de los más grandes e irrepetibles de la historia del cine. Y por supuesto que estas dos afirmaciones tienen mucho de excesivo y grandilocuente, pero es imposible tomar otra ruta a la hora de hablar del cineasta italiano. Todo en él y en su obra cuenta con estas inconmensurables dimensiones. No se trata de subrayados o grandilocuencia efectista y gratuita, ni muchísimo menos, sino de grandeza honesta, justificada e inolvidable. Y profundamente cinematográfica, por supuesto.

Con una filmografía no demasiado extensa en términos cuantitativos, pero prácticamente inabarcable en lo que respecta a la calidad, Leone comenzó en el péplum más liberado para crecer hasta convertirse en un gigante a lomos de un caballo fugitivo en medio del Oeste y finalizar su trayecto en una Nueva York de charcos rotos y amistades que se pierden entre el humo del futuro. Y así, sin poder señalar ni un solo fallo realmente destacado en su currículum artístico, Leone fue leyenda en vida y eterno tras su muerte.

A lo largo de este especial, repasamos todas y cada una de sus películas, ordenándolas del aprobado a la matrícula de honor y disfrutando una vez más del enorme placer de regresar a aquellos planos y escenas de inconfundible personalidad, épica y gloria. Sergio Leone, una institución, un cineasta inmortal, un director tan único como imprescindible.