Hollywood nos ha demostrado que los matrimonios duraderos existen más allá del universo Disney. Todavía quedan celebridades que conservan el amor y el respeto por mucho que pasen los años. Parejas como Tom Hanks y Rita Wilson o Sarah Jessica Parker y Matthew Broderick siguen trabajando día a día en sus relaciones desarrollando una saludable vida en común. Pero... ¿podemos decir que todos los famosos aciertan a la hora de elegir a sus compañeros sentimentales?

Por desgracia, no. Hoy en día, el dicho "vivieron felices y comieron perdices" resulta de difícil acceso. El mundo se desmorona. Y es que en los últimos años hemos asistido a la ruptura de matrimonios que creíamos tan sólidos como los compuestos por Angelina Jolie y Brad Pitt o Ben Affleck y Jennifer Garner. Noticias que conmocionaron a medio mundo y nos recordaron que las apariencias engañan. Porque nadie está a salvo y el refrán "torres más altas han caído" cobra sentido.
No obstante, Hollywood siempre se reinventa y nos regala otro tipo separaciones bastante singulares. Hablamos de aquellos matrimonios que no superaron los meses de convivencia tras la boda. Parejas que, a las semanas de pasar por el altar, se reunían de nuevo para cuadrar los papeles del divorcio. Un visto y no visto. Y en este apartado tenemos relatos para todos los gustos. Desde una Carmen Electra cuya vida de casada no llegó a la semana hasta un joven Colin Farrell que celebró su unión en Bora Bora con Amelia Warner, la actual mujer de Jamie Dornan. Por aquel entonces ella contaba con 19 años.