El drama tras la producción de 'Scream 7' es uno de nunca acabar. La secuela de la saga de terror y misterio ha vuelto a las portadas tras una entrevista con Matthew Lillard, que repitió su papel como Stuart Matcher años después de su muerte en la primera entrega. Y cómo no, uno de los aspectos a tratar ha sido su presencia en la película. Su respuesta ha sido clara: se siente "avergonzado" de haber trabajado en ella.
Son palabras muy fuerte, pero han salido del propio Lillard en la entrevista. "Me siento mal por ello. Me da vergüenza", reconoce el actor de forma directa a sus entrevistadores. "En ese momento estaba tan emocionado por volver que no pensé realmente en Melissa Barrera en ese proceso. No dije que no. Me da vergüenza; esa es la verdad, la cagué. Por eso estoy en el lado equivocado de la historia".
Lados incorrectos
Lillard reconoce que disfrutó haciendo del papel y de poder volver a trabajar en Scream, aunque reconoce que no fue la mejor de sus ideas. Es un punto complicado en el que estar, ya que asegura que Barrera tenía razón al protestar a favor de Palestina. "Fue despedida por lo que dijo de Palestina, de lo que empezó a pasar con Israel. Es una auténtica mierda y muy duro, y ella está en el lado correcto de la historia".
De hecho, el actor reflexiona algo más en la entrevista sobre la posición en la que su ex compañera se encontraba, y describe lo injusta que fue la situación para ella. "Cuando empiezan a ir a por tu trabajo, a veces las cosas merecen la pena. Cuando le pasó eso a Melissa, el mundo entero no alzó la voz. Se adelantó un año a lo que está pasando. El mundo entero debería haberse levantado y haber dicho: 'Tiene razón'. Y nadie lo hizo. Y eso es brutal."
Revisión histórica
El hecho de que Lillard reconozca los problemas de su participación en la película es un importante paso adelante, aunque no es preciso decir que nadie alzara la voz. Las protestas en favor de Palestina fueron una polémica muy presente en el estreno de la película. De hecho se podría argumentar que el debate continúa a día de hoy en Hollywood, con actores como Susan Sarandon reclamando que aún existe una lista negra en la que gente como Barrera siguen presentes, vetadas de poder trabajar en la industria.