El 10 de marzo de 1997, hace exactamente 19 años, llegaba a la televisión estadounidense una serie por la que nadie apostaba un duro, y que sin embargo se acabaría convirtiendo en una de las piezas de culto más importantes de las últimas dos décadas: 'Buffy, cazavampiros'.

Ocupando un hueco vacante en la "mid-season" (la temporada que comienza en enero y para la que tradicionalmente se reservan los estrenos en los que las cadenas depositan menos confianza), 'Buffy' irrumpió en televisión sin hacer demasiado ruido. Técnicamente concebida como la secuela catódica de un fracaso cinematográfico de 1992 ('Buffy, la cazavampiros'), no se daba un duro por ella, pero su creador, Joss Whedon, sabía exactamente lo que se traía entre manos. Su intención era la de convertir a la cazavampiros Buffy Summers (Sarah Michelle Gellar) en un icono de la cultura popular, y nada se lo iba a impedir.
Poco a poco, 'Buffy, cazavampiros' se fue convirtiendo en un éxito que no solo dio lugar a una de las comunidades fan más entregadas de la televisión, sino que también generó una corriente de estudios culturales (los "Slayer Studies") que alcanzaron su apogeo en los años posteriores a la finalización de la serie, y siguen muy activos a día de hoy. Esto demuestra que Whedon consiguió lo que se proponía. 'Buffy' formaba parte de la cultura popular, y se situaba en una posición aventajada. La enorme repercusión de la serie se puede achacar a varios motivos: su hibridación genérica ('Buffy' podía ser lo que se propusiera, terror, drama, comedia, romance, incluso un musical), sus complejos arcos de personajes, sus diálogos cargados de ingenio, referencias a la cultura pop y humor autoconsciente, o el hecho de que subvertía continuamente las expectativas para ser uno de los productos más transformadores de la Tercera Edad Dorada de la Televisión.

Como se ha demostrado este año en la Muestra Syfy de Cine Fantástico de Madrid, donde se proyectó con éxito el episodio musical "Otra vez, con más sentimiento", la comunidad de fans de 'Buffy' continúa al pie del cañón, defendiendo su serie favorita y clamando su admiración por la creación de Joss Whedon con el mismo fervor de siempre.
Y es que 'Buffy es mucho más que una serie de televisión. No se trata de un simple producto que se recuerde con nostalgia, porque la suya es una historia que no ha dejado de estar presente en ningún momento para el serieadicto (especialmente si este creció a la vez que ella), que forma parte de nosotros, como la misma experiencia de la adolescencia y el paso a la edad adulta que relata a través de ingeniosas metáforas monstruosas. Durante siete temporadas, de 1997 a 2003, 'Buffy' demostró una creatividad inagotable, y un afán de superación y crecimiento que queda patente si hacemos un repaso por sus episodios más celebrados. Aquí están los diez mejores capítulos de 'Buffy, cazavampiros', por orden cronológico.