Con el tiempo nos hemos acostumbrado a lo que parecía imposible: Liam Nesson como héroe de acción. Ya no vemos raro ver al protagonista de, entre otras, 'La lista de Schindler', 'Nell' o 'Michael Collins', protagonizar historias de explosiones, persecuciones, venganzas y, por encima de todo, golpes. Muchos golpes. La mayoría propinados por un actor que ha sabido orientar la última etapa de su carrera hacia unos terrenos cinematográficos inesperados en los que su presencia en pantalla juega un papel determinante. No nos resulta extraño, nos encaja como sucesor de todos esos representantes del género que hicieron de la acción algo más que una sucesión de escenas trepidantes.

Nesson, tipo listo, daba así un volantazo definitivo a una carrera que ofrecía claras señalas de estancamiento y pereza, casi resignación. No es que las películas en las que participara no tuvieran cierta entidad, pero siempre parecían por debajo de su talento, poca cosa en comparación con la entrega y dedicación de su protagonista. Por eso, su salto a la acción se entendió casi como un proceso natural, dentro de la sorpresa, y se le aceptó en el género como si llevara toda la vida allí. O mejor, como si le estuvieran esperando con los brazos abiertos desde hace años.
A partir de ese momento, que identificaremos a lo largo del especial de una manera más concreta, Nesson ha protagonizado alguna de las mejores cintas de acción que nos han llegado desde Hollywood en los últimos años, demostrando una adaptación perfecta a los tonos y ritmos correspondientes. A continuación, nos quedamos con los nueve ejemplos más representativos de esta transformación, señalando así un grupo de películas cuya efectividad sigue siendo absoluta. No hay grandeza en ellas, pero es imposible acudir al bostezo. De lo contrario, Nesson aparecería para hacerte cambiar de opinión.