Durante años, una de las ideas más repetidas sobre 'El diablo viste de Prada' fue que Miranda Priestly no era más que un reflejo apenas disimulado de Anna Wintour, la histórica editora de Vogue. La película, basada en la novela de Lauren Weisberger, que trabajó como asistente de Wintour, ayudó a consolidar esa lectura hasta convertirla casi en una verdad asumida por el público. Ahora, casi dos décadas después del estreno original, Meryl Streep ha decidido desmontar ese mito con una revelación inesperada.
La actriz explicó en 'The Late Show with Stephen Colbert' que su construcción de Miranda no partió de la periodista de moda, sino de dos figuras muy distintas de Hollywood: Mike Nichols y Clint Eastwood . Con esa confesión, Meryl Streep cambia por completo la conversación en torno a uno de los personajes más icónicos de su carrera y, de paso, añade una nueva capa de curiosidad al regreso de la saga con 'El diablo viste de Prada 2' , que llegará a los cines el 1 de mayo de 2026.
La anécdota ha cobrado todavía más fuerza porque llega justo en plena promoción de la secuela. Meryl Streep no solo se sentó con Stephen Colbert para hablar del nuevo filme, sino que además lo hizo jugando visualmente con el recuerdo de Miranda Priestly. Primero apareció con una imagen elegante y severa, y luego remató la visita con un jersey azul cerúleo, un guiño directo a una de las escenas más recordadas del largometraje original. La promoción, por tanto, no solo recupera al personaje: también reactiva toda la mitología que lo rodea.
Miranda Priestly nació entre Mike Nichols y Clint Eastwood
Según contó Meryl Streep , de Mike Nichols tomó la parte más aguda, dominante e irónica del personaje. Mike Nichols , con quien trabajó en varias ocasiones, tenía ese tipo de inteligencia que imponía sin necesidad de levantar la voz, y esa cualidad le sirvió a la actriz para dar forma al sarcasmo afilado de Miranda. De Clint Eastwood , en cambio, absorbió otra clase de autoridad: la del hombre que manda con muy pocas palabras, desde la calma y el silencio, sin necesidad de exhibir el poder.
La propia Meryl Streep resumió la mezcla con bastante claridad: Mike Nichols aportaba el ingenio y el veneno elegante; Clint Eastwood , la quietud intimidante. Eso explica, en parte, por qué Miranda Priestly nunca funcionó solo como una caricatura de la jefa imposible del mundo de la moda. También era un personaje construido desde una autoridad casi cinematográfica, más amplia y sofisticada que la simple réplica de una persona real.
La revelación no elimina, eso sí, la conexión histórica entre el personaje y Anna Wintour. La inspiración general del universo de 'El diablo viste de Prada' sigue estando íntimamente ligada al mundo de Vogue y al libro de Weisberger. De hecho, en los últimos días se ha sabido incluso que Meryl Streep y Anna Wintour son parientes lejanos, concretamente primas sextas, un hallazgo genealógico que la propia actriz recibió con humor. Pero una cosa es el contexto cultural del personaje y otra muy distinta el trabajo interpretativo concreto con el que Meryl Streep lo moldeó.
El regreso de El diablo viste de Prada 2 reactiva todo el imaginario de la original
La confesión de Meryl Streep llega en un momento perfecto para volver a mirar la película de 2006 con otros ojos. La secuela, que se estrena el 1 de mayo de 2026, recupera a buena parte del reparto principal: Anne Hathaway , Emily Blunt , Stanley Tucci y la propia Meryl Streep volverán a sus papeles, mientras que el nuevo filme ampliará además su universo con nombres como Lady Gaga , Lucy Liu , Kenneth Branagh , Justin Theroux o Simone Ashley .
La nueva entrega parte, según las informaciones publicadas en las últimas semanas, de un escenario en el que la revista de moda Runway atraviesa dificultades y Miranda Priestly vuelve a jugar un papel central en medio de los cambios del negocio editorial. La campaña de promoción está apelando claramente al factor nostalgia, pero también al peso cultural que la primera película ha acumulado con los años: no solo como comedia de éxito, sino como una obra convertida en referencia dentro del cine popular de los 2000.