Si Kubrick levantase la cabeza moriría de miedo, o de orgullo, dependiendo de cómo se enfoque la noticia que nos llega desde Utah, región del oeste de Estados Unidos en la que ha aparecido un misterioso monolito que, de momento, no tiene explicación. Los trabajadores de la zona afirman que "probablemente sea arte", de ahí que el director de '2001: Una odisea del espacio' pudiera estar encantado; pero claro, las teorías conspiranoicas apuntan en una dirección más fantástica, una que no le gustaría nada al mencionado cineasta cuyo miedo a una repentina invasión extraterrestre era más que conocido.
