Sir Ian McKellen empezó su carrera como actor en los 60. Después de más de cincuenta años en la profesión, puede presumir de ser uno de los intérpretes británicos más aclamados y queridos por el público. Entre sus muchos logros se incluyen varias sagas de éxito, un Globo de Oro, dos nominaciones a los Oscar, cuatro a los BAFTA y cinco a los Emmy, además de todos los premios de teatro habidos y por haber en Inglaterra.
Pero McKellen no solo ha triunfado en el terreno profesional, sino que también es un héroe social gracias a su labor como defensor de los derechos de la comunidad LGBT, actividad que desempeña desde que salió del armario en 1998, año en el que protagonizó 'Dioses y monstruos', la película de temática gay con la que arrancaba tanto una nueva etapa personal como una época de esplendor para el actor. Desde entonces, McKellen ha vivido una madurez profesional que ya quisieran para sí muchas estrellas con la mitad de su edad.

Con un currículum impresionante ya a sus espaldas, McKellen se ganó al gran público en el cambio de milenio intepretando a dos personajes de culto, Magneto en la saga 'X-Men' y (sobre todo) Gandalf en la trilogía de 'El Señor de los Anillos'. Estas dos sagas lo situaban en la primera línea de Hollywood y lo convertían en ídolo de masas a sus más de 60 años. Desde entonces, McKellen no ha parado. Sigue aprovechando su posición pública para luchar a favor de la visibilización LGBT y encadena proyectos de gran envergadura ('El Hobbit', 'La Bella y la Bestia'). Y lo hace sin perder de vista sus raíces: la BBC y el teatro inglés.
Imposible no quererlo
Además de su talento y experiencia, hay un factor principal por el que todo el mundo admira a Ian McKellen: su personalidad. El distinguido actor no tiene pelos en la lengua, es sarcástico, divertido, descarado, picante y por si eso fuera poco, su preciosa amistad con Patrick Stewart nos ha proporcionado algunos de los momentos más entrañables que hemos vivido en Internet.
Repasemos la vida y milagros de este gran hombre a través de 10 curiosidades sorprendentes.