Capturar la química, la complicidad, la unión inquebrantable entre un padre y un hijo, se antoja como algo muy similar a lo imposible. El cine, mediante la ficción, lo ha intentado en numerosas ocasiones pero, puestos a destacar, mejor quedarse con las películas en las que, padres e hijos, no dejaban de serlo después de escuchar '¡Corten!'. Hay más verdad, claro, pero también ternura, afecto, naturalidad.

Algunos de los ejemplos que vamos a analizar a continuación suponen, a día de hoy, el testimonio familiar de personas que, más tarde, perderían el contacto, romperían lazos o, en el mejor de los casos, reforzarían su unión. Elementos, situaciones, contextos que provocan una conexión aún mayor entre el espectador y la historia que le están contando. La magia del cine, a veces, debe tirar de la mayor dosis de realidad posible para terminar de alcanzar su meta más ambiciosa.
Aprovechando la celebración del Día del Padre, aquí están diez películas en las que padres e hijos se disfrazaron de personajes ficticios para jugar juntos. Además, salvo alguna excepción muy evidente, estos trabajos son opciones más que recomendables para disfrutar en familia. Obras que aprovecharon su as en la manga para ir un paso más allá. ¿Lo bueno? Si no lo consiguieron, si fracasaron, pudieron buscar las razones en casa. Todo queda allí.