Hay que ser valiente. Primero, porque partimos de la base de que todos los actores y actrices que aparecen a lo largo de este especial leyeron los guiones de las respectivas películas que figuran a su lado. Segundo, porque accedieron a protagonizarlas a pesar de todo. Y tercero, porque se jugaron toda una carrera ya formada a la carta más peligrosa posible. La intuición, en estos casos, brilló por su ausencia, lo que estuvo muy cerca de causar una serie de desgracias (profesionales) de primer nivel.

A continuación, repasamos diez películas que casi acaban con la carrera de sus protagonistas, dando forma a un conjunto de fracasos a nivel de crítica y taquilla cuya justificación se antoja prácticamente imposible. Nada funciona en ellas, ni siquiera las estrellas que se sitúan al frente, incapaces de soportar el peso del horror cinematográfico que les cae encima. En cualquier caso, conviene apuntar que alguna de las propuestas que veremos a continuación también fue tratada de manera injusta, mezclando una promoción nefasta con ese porcentaje inevitable de mala suerte.
Diez trabajos que, en definitiva, pusieron la carrera de sus intérpretes principales en el siempre peligroso hilo que separa el respeto del ridículo, la victoria de la derrota, el futuro de las rentas del pasado. Actores y actrices, buenos, malos y regulares, que no fueron capaces de identificar el desastre en el que se estaban metiendo pero que, afortunadamente, consiguieron salir vivos y vivas del incendio. Los daños, en cualquier caso, dejaron huella imborrable en su trayectoria.