Existen directores que conviven con la opinión unánime de que nunca serán reconocidos a la altura de lo que merece su obra. Cineastas en cuyas trayectorias se acumulan los triunfos artísticos y los errores se cuentan con los dedos de una mano. Y en esa liga, con bastante diferencia del resto, destaca de un tiempo a esta parte la figura de un genio llamado Peter Weir.
En el fondo no es complicado, se trata sencillamente de revisar con atención su filmografía, deteniéndose en todas y cada una de las obras maestras que ha facturado hasta la fecha. Spoiler: No son pocas. Ni mucho menos. Y es que Weir es uno de esos directores que agarran una historia, sea del tipo que sea, a la misma altura de la solapa y no la dejan escapar, encontrando siempre las maneras, tonos y exigencias que requiere cada una de ellas. El espectador, por su parte, solamente tiene que poner atención y dejarse llevar con la certeza de que las recompensas serán numerosas, tanto al final del viaje como durante el mismo.

Si hacen falta ejemplos para demostrar esta teoría, este especial reúne los catorce más contundentes. Un conjunto de propuestas de alto calado cinematográfico que conforman una de las carreras más estimulantes, compactas y memorables de las últimas décadas. La marca Peter Weir. No nos cansemos, por favor, de subrayar un talento de semejantes dimensiones.