Todavía deberíamos estar dándole las gracias a la maravillosa Katharine Hepburn por 'El puente sobre el río Kwai'. Y es que, tras su experiencia conjunta en la espléndida 'Locuras de verano', la legendaria actriz fue la que señaló a David Lean como el director idóneo para llevar a cabo esta adaptación de la novela de Pierre Boulle. ¿El resultado? Un clásico inoxidable capaz de resistir con envidiable firmeza el paso de las décadas, manteniendo intacta su capacidad de entretener y deslumbrar a partes iguales.

Hablamos de una propuesta excelsa en la que todo funciona al mismo nivel de la perfección, desde su espléndido reparto hasta su guion de acero, pasando por una banda sonora absolutamente inolvidable y, sobre todo, una dirección majestuosa por parte de un Lean que resolvía con el talento de los maestros el reto de poner en pie su primera gran superproducción. Un punto de inflexión total en la carrera del cineasta. Y uno de sus logros más absolutos.

Aventura, drama, intriga, acción...'El puente sobre el río Kwai' equilibra todos los géneros que habitan en su interior con una envidiable facilidad, dando así forma a un ejercicio cinematográfico tan apabullante como espectacular. Un David Lean desatado que firmaba así una nueva obra maestra para su trayectoria profesional. Una cinta absolutamente obligatoria.