La segunda temporada de 'El caballero de los Siete Reinos' , la nueva precuela del universo de 'Juego de Tronos', ha sufrido un contratiempo inesperado en Gran Canaria. La fuerte subida del nivel del agua en la Presa de Las Niñas, provocada por las lluvias del invierno, ha obligado a HBO a abandonar ese set y a trasladar las escenas previstas allí a la Península.
El cambio responde a una situación poco habitual en la zona, según publica Atlántico Hoy. Las precipitaciones acumuladas durante los últimos meses, intensificadas tras el paso de la borrasca Therese, han llevado al embalse a unos niveles de llenado que no se veían desde hace unos quince años. Como consecuencia, parte del decorado levantado para el rodaje ha quedado bajo el agua y el espacio ha dejado de ser utilizable para la producción.
La serie había encontrado en ese enclave de la cumbre grancanaria uno de sus escenarios naturales más llamativos. Sin embargo, la evolución del tiempo ha trastocado por completo la planificación y ha obligado a reformular una parte importante del calendario previsto para esta fase del rodaje.
El rodaje se mueve, pero no desaparece de la isla
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, ha confirmado que la producción ha decidido trasladar esta parte concreta del rodaje a la Península, aunque otros trabajos vinculados a la serie sí seguirán desarrollándose en distintos puntos de la isla.
La zona recreativa y el área de acampada de la presa habían quedado reservadas para la producción entre el 23 de febrero y el 15 de mayo, pero la reapertura del espacio al público el pasado 11 de abril ya dejaba entrever que la actividad audiovisual en ese lugar había terminado antes de lo previsto.
Ahora, la productora tendrá que presentar un plan de actuación para retirar el material del rodaje que continúa sumergido. Esa operación se llevará a cabo cuando el nivel del agua lo permita, con el objetivo de dejar completamente limpia la zona y garantizar la recuperación del entorno natural.
Un revés logístico con impacto ambiental controlado
Pese al frenazo, desde el Cabildo recuerdan que el proyecto ha dejado también medidas de compensación ambiental en el área, entre ellas la plantación de 50 pinos canarios y otras actuaciones de mejora forestal.
La cancelación de esta parte del rodaje supone, en cualquier caso, un cambio logístico importante para una producción que buscaba en Gran Canaria un paisaje abierto, virgen y visualmente potente para reforzar la ambientación de la serie. La naturaleza, esta vez, ha obligado a cambiar los planes.
El foco está puesto ahora en cómo se gestionará la retirada de la maquinaria y del material que permanece atrapado bajo el agua, mientras el sector audiovisual local sigue pendiente de la evolución de una incidencia poco común en una producción de estas dimensiones.