Del mismo modo en el que la brujería y el satanismo han estado presentes en la historia del cine de género, desde hace décadas que una de las temáticas que han servido para presentarnos historias de horror ha sido la de los cultos y las sectas. Fue con el auge del movimiento hippie y la contracultura, cuando el temor a los grupos radicales que abogaban por el libre albedrío, se convirtieron en una especie de peligro para la sociedad.
Igualmente, y no siempre asociados a esa concepción hedonista y alrededor de la figura de un líder espiritual de la talla de Charles Manson, han sido muchas las veces en las que la historia del ocultismo nos ha hablado de ritos asociados al satanismo y a las ciencias ocultas, los cuales también se han visto reflejados en pantalla en infinidad de ocasiones, siendo una de las más representativas la que en 1968 vio la luz como 'La semilla del diablo'.

En cine y televisión
Por su vertiente oscura y, casi siempre, asociada a la muerte, las sectas han sido consideradas ya como un cliché que, en manos del cineasta idóneo, se han podido explotar de diferentes formas. Ya sea enfocándose en una temática puramente de terror como en la citada obra de Roman Polanski. O teniendo en cuenta su importancia dentro del denominado folk horror, del que es principal abanderada una cinta de culto de la talla de 'El hombre de mimbre'.
Sin embargo, no siempre las sectas han sido presentadas dentro de un título de puro género, sino que también han servido cual dramatización de hechos reales que, por desgracia, han tenido lugar en diferentes partes del mundo ('The Sacrament', 'Red state'). Por si fuera poco, el cine indie ha jugado también con la temática, la cual continúa siendo absolutamente sugerente, aunque creamos que ya lo hemos visto todo.
En el presente especial, hacemos una selección de diez grandes títulos de ficción en los que, tanto en cine como televisión, las sectas cobraron una vital importancia. Evidentemente, no son todas las que son, pero no queda duda de que las obras escogidas sí que pueden competir por ser los mejores y más perturbadores casos de sectas a través de la pantalla.