En octubre, la actriz Selma Blair confesaba en su cuenta de Instagram que sufría de Esclerosis Múltiple, una enfermedad degenerativa que afecta a la movilidad. Cuatro meses después de este anuncio, apareció en la fiesta de Vanity Fair tras los Oscar, luciendo un bastón para apoyarse. Después, tanto en una entrevista para Vanity Fair como para el programa Good Morning America, la actriz ha comentado sobre su enfermedad, sobre su adicción al alcohol y sobre la auto-medicación a la que se sometió cuando los médicos no le querían diagnosticar.

"Cada vez que llevaba a mi hijo a la casa de su padre, comenzaba a beber, primero para aguantar el dolor de no tenerlo, y segundo para soportar el dolor físico de mi cuerpo". Ha comentado que sufrió los efectos de su enfermedad durante muchos años sin estar diagnosticada, lo que le llevó a medicarse ella sola: "Nunca he sabido cómo calmarme y los doctores no me tomaban en serio, simplemente me decían que estaba cansada por ser una madre soltera. Así que bebía todo el tiempo cuando no estaba mi hijo, a veces no podía soportar el dolor".
En Good Morning America ha comentado que cuando el médico le anunció su enfermedad, comenzó a llorar, pero no de pena: "Eran lágrimas de alivio, por fin sabía por qué mi cuerpo había perdido el control y que podía hacer algo al respecto". Ha hablado de lo difícil que fue para ella comenzar a notar los síntomas de la enfermedad sin que nadie le hiciera caso y que eso le sumió en una depresión. Después de conocer su diagnóstico, comenta que fue muy fácil contárselo a su hijo: "Él ya me llevaba viendo tiempo que no estaba bien, cuando le expliqué que esto no tenía por qué quitarme la vida, se lo tomó a bien".
La aparición de Blair en la alfombra roja de los Oscar ha levantado más de un aplauso. Su compañera y amiga Sarah Michelle Gellar, con la que compartió pantalla en 'Crueles intenciones' ha subido un post a Instagram alabando la actitud de su amiga: "Esta es mi querida amiga Selma Blair. Anoche apareció por primera vez ante el público desde que fuera diagnosticada con Esclerosis Múltiple. Decir que estoy orgullosa, sería decir poco. Selma se está enfrentando a su enfermedad de la manera a la que se enfrenta a todo, con dignidad, elegancia y la cabeza bien alta".