ELEGANCIA CINEMATOGRÁFICA

Tom Ford, el diseñador que buscó la belleza y la elegancia en el cine

Considerado uno de los grandes diseñadores de moda de finales de los 90 e inicios de los 2000, Tom Ford causó sensación como director de cine con sus dos películas, 'Un hombre soltero' y 'Animales nocturnos'.

Por Miguel Ángel Pizarro Más 27 de Agosto 2018 | 13:05
Colaborador de eCartelera. Apasionado del cine y la cultura en general. Cine europeo y de animación, mi especialidad.

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Nadie hubiera dicho que el diseñador de moda Tom Ford triunfaría como director de cine. El hombre que resucitó a Gucci con sus provocativos y sexuales diseños logró hacerse un hueco en el mundo del séptimo arte. Aunque 'Un hombre soltero' y 'Animales nocturnos', sus dos únicos filmes hasta el momento, hayan sido considerados magníficos largometrajes, Ford sigue estando en el foco de los cinéfilos, provocando expectativas que eran dignas de sus diseños más icónicos.

Tom Ford

Thomas Carlyle Ford nació el 27 de agosto de 1961 en Austin, Texas. Su historia es conocida por los expertos en moda. Hijo de agentes inmobiliarios, fue a la Universidad de Nueva York a estudiar Historia del Arte. Sin embargo, lo que le atrajo de la gran manzana fue la vida nocturna y el lujo. Asiduo al mítico Studio 54, en el que asumió, libre de prejuicios, su homosexualidad, el destino guardaba para Ford una vida de prestigio en la alta sociedad, pero no como actor, sino como diseñador de moda.

Pese a graduarse en arquitectura en The New School, la moda fue lo que siempre le atrajo. De hecho, mientras estudiaba la carrera, vivió una temporada en París, donde trabajó en el equipo de prensa de la firma Chloé, como pasante. Sus inicios en la moda siguieron en Estados Unidos, trabajando como asistente de diseño de Cathy Hardwick. Cansado de la moda estadounidense, reveló posteriormente al New York Times que en Europa sí apreciaban la elegancia, mientras que el estilo medio estadounidense es "hortera y de mal gusto", se mudó a Milán, donde el diseñador tuvo su gran oportunidad en la moda europea: Gucci.

Un hombre soltero y Animales nocturnos

Gucci, por aquel entonces, no pasaba por su mejor momento y necesitaba reforzar su imagen prêt-à-porter para mujer, una revisión completa de la firma. Dawn Mello, directora creativa de la marca, decidió contratar a Tom Ford, en ese momento un total desconocido, como encargado de la línea prêt-à-porter. Para Ford su gran oportunidad de hacerse un nombre en el mundo de la moda. Quizás por el destino, Tom Ford ascendió rápidamente en la empresa, logrando hacerse con varios puestos de relevancia hasta convertirse en 1994 en director creativo de Gucci, contra los deseos del presidente de la firma, Maurizio Gucci, que tenía tensiones creativas con Ford, al tener visiones opuestas de la moda.

De director creativo de Gucci a dirigir películas y crear su propia firma de moda

Sus provocativos diseños causaron sensación en todo el mundo, Ford logró subir las ventas un 90% y revalorizar completamente la firma, Madonna, por ejemplo, puso el foco en la marca cuando en 1995, en los premios Grammy, asiste con un diseño de Ford que se convertiría en uno de sus emblemas, camisa de seda desabrochada y pantalones acampanados de terciopelo a la altura de la cintura. Provocador y muy sexual, polémica fue su campaña en la que mostró a una modelo con vello púbico rasurado formando la G de Gucci, Tom Ford fue uno de los diseñadores más famosos de finales de los 90 e inicios de los 2000, ya que también trabajó con Yves Saint Laurent, experiencia mucho menos grata que la de Gucci. Tras salir de ambas marcas, crea su propia firma, Tom Ford, que se ha convertido en una de las imprescindibles de pasarelas y alfombras rojas.

Tráiler Un hombre soltero

Pero ¿todo esto que tiene que ver con el cine y las películas que ha dirigido? Muy sencillo: Primero, no todos los cinéfilos conocen la extensa carrera de Tom Ford en la moda. Segundo, el diseñador empieza a soñar con convertirse en realizador y guionista justo después de su década gloriosa en el mundo de la moda. Es más, su vocación cinematográfica coincide con su crisis creativa en la moda. Ahora la pregunta, ¿se está ante un director de cine con sello y estilo propio o de un divo aburrido de sus creaciones que se entretiene grabando detrás de una cámara? Preguntas que, pese a tener ya dos películas rodadas y con muy buenos comentarios por parte de la prensa y el público, siguen estando en la mente de más de un escéptico. Por ello, es momento de hacer un repaso por esa transición del diseñador al director, un recorrido por la mirada de Tom Ford como cineasta, que busca la belleza y la elegancia a través del séptimo arte.

Tom Ford, de diseñador de moda a director de cine