Spider-Man ya es cenizas, y Tom Holland ha estado a punto de convertirse en ellas. En una sesión de fotos en la playa, el actor británico estaba sentado en una silla en llamas, y claro, por muy sexy que pareciera, no era el lugar más seguro en el que sentarse. En este vídeo de Twitter se puede ver el momento en el que el actor tiene que salir corriendo por peligro de quemarse el trasero. No había que tener el instinto arácnido demasiado alerta para darse cuenta de que el fuego quema.
HIS ASS ALMOST GOT BURNED LMAOOOOOOOOOOOO pic.twitter.com/3xgJmfip0p
? vidi (@tomhoIlond) 29 de marzo de 2019