La actriz inglesa Caroline Goodall tuvo que trabajar mucho antes de conseguir sus primeros papales en la pantalla grande. Procedente originalmente del teatro británico (Royal Shakespeare Company y National Theatre), formó parte de obras como 'Ricardo III', 'Misalliance' e incluso interpretó a Julieta Capuleto en 'Romeo y Julieta' en el teatro Shaw.
Durante la década de los 90 su vida profesional pegó un giro de 180º. Tuvo su estreno en el cine de la mano de Steven Spielberg y 'Hook (El capitán Garfio)', la cinta de Peter Pan protagonizada por Robin Williams, así como su participación en 'La lista de Schindler'. Más adelante se casaría con el también actor Scott Hoxby ('Alta tensión'), pero se divorciaría de él a los tres años de matrimonio. Ya en 1994, se casó con el director de fotografía Nicola Pecorini ('El imaginario del Doctor Parnassus', 'El secreto de los hermanos Grimm'), con el que tiene actualmente dos hijos, Gemma y Leone.

Amor entre las cámaras
El romance entre los dos se inició durante el rodaje de la cinta 'Máximo riesgo'. Además, la pareja coincidiría también en 'Las flores de Harrison', película del 2000 que cuenta con la participación de Adrien Brody, Brendan Gleeson o David Strathairn. La actriz londinense también ha trabajado en televisión, como atestigua su (breve) participación en el octavo capítulo de la primera temporada de 'The Crown' o en 'Cassidy', miniserie de ABC Australia estrenada en 1989, entre muchas otras como se detalla a continuación.
A pesar de su veteranía, los premios, por desgracia, solo se han fijado en ella en contadas ocasiones. Un ejemplo es la película de Richard Franklin 'Hotel Sorrento', que le valió una nominación en categoría de Mejor actriz en los premios del cine australiano (AFI Awards). Esperemos que a partir de hoy, con su 60º cumpleaños, la actriz de inicio a una fructífera nueva vida delante de la pantalla que la haga situarse al frente de proyectos ambiciosos.