A lo largo de toda su trayectoria, Will Smith ha tratado de hacernos llorar desde la comedia y el drama, este último, por cierto, un género en el que casi siempre las noticias resultaban más negativas que positivas. Sin embargo, otro de los terrenos en los que el actor ha hecho más hincapié, especialmente desde que se convirtió en una superestrella de Hollywood, ha sido el de la acción. Y aquí las sensaciones son más positivas.

Entendiendo que el sentido del humor es algo inseparable a Smith, nos encontramos en este especial ante un conjunto de propuestas que mezclan con desigual fortuna la carcajada y el puñetazo, la risa desenfrenada con la sexta marcha de rueda quemada y explosión a la vuelta de la esquina. No todas funcionan con la misma firmeza, pero todas ellas apuestan sin dudas al doble o nada. Una confianza basada (muy) especialmente en el carisma de su protagonista, la certeza de que Smith es capaz de levantar cualquier proyecto e historia incluso con el piloto automático encendido a su máximo nivel.
En un momento tan delicado de su trayectoria profesional, es un buen momento para redescubrir algunos de los grandes éxitos de la carrera de Will Smith, específicamente aquellos en los que se convirtió en todo un héroe de acción. El futuro es indescifrable, por supuesto, pero todo apunta a que, de repetir triunfos, el bueno de Will debería regresar a este género. Aunque solamente sea por salir del pésimo ciclo de papeles que lleva encima.