Si hay que elegir una serie sobre familias disfuncionales que destaque por encima de las demás tendría que ser sin duda 'A dos metros bajo tierra'. La mítica ficción de HBO creada en 2001 por Alan Ball (por aquel entonces conocido sobre todo por el oscarizado guion de 'American Beauty') sigue siendo a día de hoy una de las más veneradas por la audiencia, a pesar de que quizá no goza del reconocimiento masivo de otras coetáneas de la cadena como 'Los Soprano' o 'The Wire (Bajo escucha)'.
Además de su idiosincrásica fusión de drama existencialista y humor salpicado de surrealismo y su manera de ahondar en lo más profundo del ser humano, lo que hacía que no hubiera nada en televisión como 'A dos metros bajo tierra' era la labor de su increíble reparto. La familia Fisher era el corazón de la serie, que semana tras semana nos emocionaba, nos hacía reflexionar sobre nuestra propia vida (y muerte), y también nos enfurecía y frustraba con sus excéntricas vivencias.

La más joven de la familia, Claire, interpretada por Lauren Ambrose, empezó la serie como la prototípica adolescente rebelde, una joven que no encajaba con el resto de la sociedad al haber crecido en una casa funeraria, en contacto continuo con la muerte y el dolor, y rodeada de personas psicológicamente dañadas. Claire abrazaba su condición de adolescente alternativa (conducía un coche funerario al instituto), pero a medida que la serie avanzó, su personalidad se fue transformando, dando lugar a una evolución que resultó ser uno de los aspectos más fascinantes de la serie y con los que el espectador joven más podía sentirse identificado.
Esperando un éxito
Después de su paso por 'A dos metros bajo tierra', Ambrose probó suerte en varias otras series y películas, pero ningún proyecto llegó a calar en la audiencia. A la pelirroja actriz no le falta talento, pero la suerte y Hollywood no han estado de su parte. Hagamos un repaso por su trayectoria después de dejar atrás Fisher & Sons en aquel inolvidable final al ritmo de 'Breathe' de Sia.