DESCUBRIENDO A HAMM

Jon Hamm, su traumática experiencia en el porno, sus duros comienzos y otras curiosidades

Diez sorprendentes curiosidades y anécdotas de la vida personal y profesional del gran Jon Hamm.

Por Alberto Frutos Díaz Más 10 de Marzo 2018 | 10:12
Redactor especializado en cine y música. Ver, leer, escuchar y escribir.

Comparte:

¡Comenta!

El magnetismo, la elegancia, la presencia y, sobre todo, la innegable capacidad para devorar la cámara sin casi esfuerzo, son solamente cuatro de las virtudes más destacadas de Jon Hamm, un actor al que, por tanta suerte como desgracia, muchos siempre verán como Don Draper. Ojo, hay destinos peores y etiquetas mucho más pesadas que la de vivir eternamente en el recuerdo con la apariencia del protagonista de 'Mad Men', una de las obras maestras más impresionantes, complejas y apasionantes jamás creadas para la pequeña pantalla.

Tráiler inglés 'Mad Men'

Sin embargo, trabajos como 'The Town. Ciudad de ladrones', 'El chico del millón de dólares' o la reciente 'Baby Driver', demuestran que Hamm es mucho más que el publicista más famoso de la historia de la televisión. Estamos ante un intérprete que se mueve con facilidad en cualquier tipo de género, mostrando un notable talento tanto para el drama como para la comedia, en el thriller o incluso en la ciencia ficción ('Black Mirror'). Por eso, y aunque el traje de de Draper es todo un lujo con el que permanecer en la memoria colectiva, hay argumentos de sobra como para confiar en que, en el futuro, tendremos oportunidades igual de importantes de disfrutar de Hamm.

 Jon Hamm

A continuación, profundizamos un poco más en los aspectos menos conocidos y más sorprendentes de la trayectoria personal y profesional del actor, uniendo las piezas con las que podemos formar, sin miedo a equivocarnos, una imagen bastante acertada de ese espejo que parece siempre a punto de quebrarse llamado Jon Hamm. La vulnerabilidad de un animal herido. El apasionante recorrido de un actor que se ha ganado con creces la reivindicación.

10 curiosidades de Jon Hamm