Lejos quedaron los tiempos en los que Clark Gable era "Clar Gable" y no el estilizado /Clark GUEI-BOL/. Sino que se lo digan al bueno de Kirk Douglas, que lleva toda la vida siendo "Kir Douglas" en España, lejos del /Kirk DA-GLAS/ original. Por aquel entonces nuestras abuelas vociferaban sus mal pronunciados nombres a voz en grito cual groupies sin miedo a ser corregidas por los entendidos de la época.
Hoy en día observamos cómo en el universo de Hollywood se dan cita actores de todas partes del mundo. Así, bellezas como la keniata Lupita Nyong'o se cruza en alfombras rojas y entregas de premios con nuestra Penélope Cruz o con el austriaco Christoph Waltz. Una amalgama de nacionalidades que entrecruzan apellidos asiáticos como el de Ken Watanabe con otros franceses como el de Léa Seydoux. Pero ni la primera es "Lupita Eneyongo", ni el de la última es el trabalenguas que parece. Al final, nos adaptamos a la fonética popular y descubrimos que la actriz de '12 años de esclavitud' se pronuncia /NIONGO/ y que la de 'Spectre' es /SEI-DÚ/.

Es cierto, hay algunos que desafían hasta al más resuelto en el uso de los idiomas. O sino que se lo digan a la joven actriz Quvenzhané Wallis, cuyo nombre de origen suajili se pronuncia tal que /CUA-VEN-YA-NE/. Nivel 3 de dificultad para el actor nigeriano Adewale Akinnuoye-Agbaje, quien responde a la siguiente combinación de fonemas: /A-DE-GÜA-LE A-KIN-NUÓ-YE AJBA-YEI/.
Cosas de la costumbre
Poco a poco. Ya hemos asimilado otros tantos que al principio nos atemorizaban. Y la impecable Keira Knightley o el reconvertido al talento Matthew McConaughey se han hecho tal hueco que no asusta a nuestros oídos. Lo mismo ocurre con el cada día más solvente Jake Gyllenhaal o la polivalente Anne Hathaway. No ocurre lo mismo a la hora de escribirlo, pero ya es un avance.

Por otro lado, resulta divertido ver cómo nombres que en nuestro país no resultan conflictivos a los angloparlantes les parece un completo quebradero de cabeza. Mientras los apellidos de Martin Scorsese o Marion Cotillard nos suenan familiares por la proximidad con sus países de origen (Scorsese es italo-americano y Cotillard francesa), en Estados Unidos se las ven y se las desean para poner en orden las sílabas del primero o imitar el acento de la segunda.
Pero no todos corren la misma suerte que estos últimos. Así que atento a la siguiente lista de apellidos con los que debemos tener cuidado. Seguro que hay más de uno que creías decir bien y nada más lejos de la realidad.