Las películas de boxeo desprenden un romanticismo adictivo. El declive y la superación, que sublima en el frecuente combate final, donde desemboca todo lo aprendido a lo largo de un exigente entrenamiento físico y psicológico. 'Rocky' recogió todo eso y tocó el cielo de este subgénero. Además, supuso la presentación definitiva en sociedad de Sylvester Stallone y la consagración de su limitado pero curtido rostro.

'Rocky' se planteó como un proyecto pequeño, prácticamente personal, ya que emanó del puño y letra del propio Stallone, pero triunfó como el título más taquillero de 1976. Ese abrumador éxito aupó a la producción a los premios Oscar, recibiendo una decena de nominaciones, de las que se materializarían tres. Los académicos consideraron que debía imponerse a 'Taxi Driver' y 'Network' como mejor película del año, tal fue el fenómeno 'Rocky'.
Stallone lleva ligado al papel de Rocky Balboa desde entonces, ya que nunca se ha querido -tampoco hubiera podido- desprenderse de él. Seis secuelas brotaron de la tremenda recaudación de la película original, siendo 'Creed' la más reciente de ellas. Es probable que veamos de nuevo a Sly en su icónico rol, pero antes queríamos recordar las anécdotas más interesantes de la película que supuso el nacimiento de una estrella en el ring: