CRÍTICA

'Los Rose', el manual de cómo no lidiar cuando el amor pasa de rosas a espinas

Olivia Colman y Benedict Cumberbatch protagonizan la última comedia de Jay Roach escrita por el guionista de 'Pobre criaturas', 'Cruella' o 'La favorita', Tony McNamara.

Por Carlos Samuel Herrera Martínez Más 29 de Agosto 2025 | 13:45
Una vez le di la mano a David Verdaguer y le hice reír.

Comparte:

¡Comenta!
'Los Rose'
'Los Rose' (Disney)

Las rosas presentan una particularidad como es que su belleza vaya acompañada de sus espinas. Por eso no es casualidad que cuando Warren Adler publicó su novela, donde un matrimonio hasta el momento idílico se desmoronaba, 'La guerra de los Rose', en 1981, eligiese ese apellido para representar a la familia. Esta historia ya fue llevada al cine bajo la dirección de Danny DeVito y la interpretación de Kathleen Turner y Michael Douglas replicando el nombre de la obra original. Ahora, en 2025, Jay Roach reinterpreta la ficción bajo el nombre de 'Los Rose', un título que protagonizan Olivia Colman (Ivy) y Benedict Cumberbatch (Theo).

Tráiler español 'Los Rose'

La trama de la historia es simple, un matrimonio feliz e idílico ve cómo su felicidad se aleja a causa de la vida laboral de la pareja. Mientras uno experimenta una caída vertiginosa, una noche oscura y lluviosa, de su exitosa carrera, la otra parte observa cómo su trayectoria profesional, esa misma noche, levanta el vuelo de manera sorprendente y vertiginosa. Esto provoca que las inseguridades y la inestabilidad cobren demasiado protagonismo, sacando a la luz tensiones y dinámicas que llevaban demasiado tiempo debajo de la alfombra.

El cineasta presenta una obra cargada de sarcasmo, pullas e incluso ataques a la sociedad americana, la cual se convierte en muchas ocasiones en el blanco de las críticas de los dos protagonistas que se enorgullecen, quizá de más, de ser británicos. Con una tensión mucho más relajada y blanca que se concentra en la última parte de la película, una decisión alejada de la que adoptó DeVito donde la tensión y belicosidad era mucho más longeva y radical en el metraje, la película cimienta su estructura en la vida idílica del matrimonio que poco a poco van desmoronándose por los problemas de fondo.

Por eso esta cinta se respira mucho más tranquila y emocional, protagonizada por un matrimonio que sí transmiten la sensación de que se importan y valoran, acompañándose y echándose una mano cuando más la necesitan. Esto se debe a la buena química que tienen Colman y Cumberbatch, aunque es cierto que la actriz nominada hasta en tres ocasiones al Oscar, y ganadora de este por la cinta de Yorgos Lanthimos 'La favorita', se muestra más cautivadora y simpática en esta comedia que su compañero de reparto, quien también está muy correcto en su interpretación, pero quizá algo más tosco intentando provocar las risas de los espectadores a través del carisma de su personaje.

'Los Roses', más espinas que rosas
'Los Roses', más espinas que rosas (Disney)

Los personajes secundarios, a pesar de su constante esfuerzo, no dejan de ser figuras cuya falta de magnetismo y atractivo nos dejan una sensación de vacío y de que sobran en cada una de sus escenas, especialmente la pareja interpretada por Kate McKinnon y Andy Samberg no puede transmitir más desazón.

Parecen personajes de Internet que fueron virales y conocidos en su momento por alguna gracieta y que intentan seguir en la ola con pésimos resultados, como cuando Bart Simpson se vuelve el niño de "yo no he sido", pero convirtiéndose en el tragicómico vídeo del exjugador del Betis Benjamín y su "suelta que puedo" intentando reincorporarse a un partido tras un desmayo. Los cónyuges parecen desbordados por una rutina que tras los vagos y desafortunados intentos de reanimar su vida amorosa (que lleva mucho tiempo en parada), han acabado apagando el fuego de la pasión en el que ya no quedan ascuas, pero sí que acaba quemando el rostro a todo aquel que mira como es el caso de la audiencia.

La vida profesional contra la vida privada

Una idea atraviesa el filme desde que conocemos que, para que Theo se consagre como uno de los mejores arquitectos del momento, Ivy tuvo que renunciar a su carrera. Criar a dos niños pequeños no resulta sencillo y por ello la madre se ve forzada a tener que renunciar a sus sueños y ponerlos en el desván para que no molesten.

El cineasta junto a su dupla protagonista en el rodaje
El cineasta junto a su dupla protagonista en el rodaje (Disney)

Algo que no parece haberle incomodado a su pareja nunca, aunque es cierto que él mismo se percata de la situación, mejor tarde que nunca, y decide ayudarle a impulsar su carrera, una decisión que lo muestra como un hombre maduro que cuida de su esposa. Sin embargo, poco más tarde, al sentir que su pareja lo ha rebasado, de todas las maneras posibles, le cuesta encajarlo con la misma deportividad.

En definitiva, una historia que pone sobre la mesa bastantes temas de actualidad como son la conciliación laboral y familiar, el feminismo, los egos y debilidades asociados a la masculinidad frágil y en la pareja, y que por momentos recuerda, aunque con mucha menos acción y bastante más torpeza en sus habilidades para el conflicto, a Angelina Jolie y Brad Pitt en 'Sr. y Sra. Smith', que sin embargo suplen con una sátira mordaz de la sociedad que puebla la tierra de la libertad junto al humor y las costumbres más "polite" de los de las islas.

Una película que ha comprado muchas papeletas para convertirse en una de las comfort movies de este 2025. El director de 'Austin Powers', 'Los padres de ella' o 'Trumbo. La lista negra de Hollywood', de la mano de Tony McNamara, guionista de 'Pobres criaturas' y 'Cruella', se ha empeñado en hacer la vuelta a la rutina mucho más llevadera.

6
Lo mejor: Es por momentos divertida y siempre dinámica, con un toque muy fresco y con una Olivia Coleman plagada de sarcasmo.
Lo peor: El final se siente bastante anticlimático y muy desaprovechado. Podrían haber sacado mucho más partido en la recta final del largometraje.