Gina Rodriguez parece entender su carrera profesional como una carrera de fondo en la que no están permitidos los tiempos muertos, los descansos excesivos o la ausencia mínima de ambición. Consciente de que sus orígenes latinos, en estos tiempos que corren, pueden jugar más en contra que a favor, la protagonista de la exitosa 'Jane the Virgin' ha ido derribando murallas, dinamitando expectativas y conquistando cimas con la misma constancia que talento. Puede que nada fuera sencillo, pero ni una excusa.
Con esta filosofía agarrada a los dientes y corriendo por sus venas, Rodriguez supo aprovechar al máximo el éxito de la citada serie para obtener papeles más complejos y arriesgados, colándose así en propuestas tan interesantes y diversas como, por ejemplo, 'Marea negra', 'Miss Bala', 'Alguien especial' o 'Aniquilación'. Un conjunto de películas en las que la actriz, más allá de que su presencia fuera más o menos protagonista, demostró que había vida (y talento) más allá de Jane Villanueva.

Por eso, todo parece apuntar a un futuro estimulante para una intérprete que ya ha dejado bien claro que, en su cabeza, no hay un papel o un proyecto menor. La teoría de dejarse la piel en cada personaje, la práctica de entregarse por completo a cada historia y la certeza de que queda Rodriguez para rato.