Cuando hablamos de la época dorada del cine de terror, la década de los ochenta es una de las que vienen directamente a la mente. En ella, habiéndose asentado ya las reglas básicas de un género que había explotado al máximo los referentes literarios de la novela gótica y había experimentado con toda una serie de clichés y arquetipos, se expusieron sin temor muchos de los elementos que, en los años siguientes, serían considerados como canónicos para el propio terror.
Siendo claves las aportaciones al slasher que dominaron la ingente producción de horror, los ochenta brillaron por la artesanía y los efectos especiales que llegaron a conquistar incluso a la Academia de Hollywood (ahí están los premios al Mejor Maquillaje para piezas clave como 'Un hombre lobo americano en Londres' o 'La mosca', por ejemplo), factores a los que está directamente unida una obra que, en el momento de su estreno, pasó demasiado desapercibida: 'Pacto de sangre'.

El demonio de la venganza
Conocida también por su título original, 'Pumpkinhead', supondría el debut en la dirección de Stan Winston, maestro de efectos especiales que puso a liderar el casting a otro de los grandes nombres que el género ha convertido en leyenda: Lance Henriksen.
El argumento de la película tomaba la venganza como principal impulso sobre el que moverse, pues nos presentaba a un hombre llamado Ed Harley (Henriksen), cuyo hijo al que adora por encima de todas las cosas, muere por culpa de un grupo de motoristas jóvenes que deciden huir del lugar del crimen. Asediado por la pena y ávido de que la justicia caiga encima de ellos de forma implacable, Harley acudirá a un lugar apartado en el bosque, donde se dice que una vieja hechicera que responde al nombre de Haggis, puede invocar a Pumpkinhead, el demonio de la venganza.
Lo que vendrá después, será un regalo para todos los amantes del terror de la época, y que gracias a sus reivindicaciones, han conseguido que 'Pacto de sangre' sea considerada como una de las piezas de culto indiscutibles del cine de género, a la que el paso de los años le ha sentado de maravilla y cuyo trasfondo oscuro y malsano la ensalza como una de las grandes influencias para posteriores cineastas. Es por ello que en el presente especial hacemos un repaso a su proceso creativo y destacamos algunas de sus curiosidades.