Tras finalizar la que, antes de la llegada de la fallida 'Matrix Resurrections', estaba destinada a ser una de las trilogías más importantes e influyentes de la historia del cine de ciencia ficción con 'Matrix Revolutions' y firmar una deslumbrante y brillantísima locura que fue destrozada por crítica y público, hablamos de la maravillosa 'Speed Racer', Lana y Lilly Wachowski se lanzaron a un proyecto que era todo ambición, riesgo, exceso y pasión: 'El atlas de las nubes'. ¿El resultado? Otro desastre comercial tan espectacular como injusto.
Adaptación de la novela de David Mitchell, estamos ante una obra gigantesca, desequilibrada, irregular, desafiante, hermosa, poética, espectacular, emotiva y un buen puñado de adjetivos más con los que se podría llenar este especial hasta el punto final. Casi nadie se acercó al cine a verla y, desde luego, la crítica tampoco hizo mucho por cambiar la dinámica, reacciones que sirvieron, al menos, para iniciar una especie de culto y defensa minoritaria de una película repleta de hallazgos narrativos y visuales.

Con un fantástico y numeroso reparto al frente donde destacaba un Tom Hanks entregado a la causa, una dirección capaz de ser vértigo y caricia de una escena a otra y elementos tan sobresalientes como su inolvidable banda sonora, 'El atlas de las nubes' era (y es) una espléndida película. Nunca es tarde para darle una nueva oportunidad y descubrir la cantidad de tesoros que laten dentro de esta inmensa propuesta.