Sigue dando vértigo. Ocurre siempre que uno se acerca y analiza con detalle la trayectoria de alguien como Harrison Ford, un intérprete con mayor o menor talento dependiendo de la situación y el proyecto, pero presente en varios de los títulos más importantes y representativos de la historia del cine. No todos pueden decir lo mismo. De hecho, casi nadie puede hacerlo. Repasando sus películas, la sensación es la de estar ante un tipo que muy pronto hizo todo lo que infinidad de actores sueñan con conseguir en cuestión de décadas. Y no todo puede ser suerte o estar en el momento más idóneo con la persona adecuada. La moneda no cae de cara tantas veces.
Ford ha sido héroe incluso cuando no lo pretendía. Ha sido aventurero involuntario, figura de acción de libro, hombre normal en situaciones extraordinarias y hasta villano en la sombra. Por tener, maldita sea, hasta tiene una vis cómica socarrona y chulesca que deslumbra a la mínima ocasión. Un actor que no ha evolucionado demasiado, tampoco ha parecido pretenderlo, pero que siempre se ha mantenido en una primera línea envidiable. Cuestión de carisma y presencia ante la cámara, capacidad total para robar planos y miradas. Un don natural.

A continuación, repasamos sus diez mejores personajes, correspondientes a diez de las películas más sobresalientes de su carrera. Demostración total de control de recursos para cargar con el peso de historias inolvidables que nos mantuvieron, y mantienen, pegados frente a la pantalla. Harrison Ford es historia viva de Hollywood, un clásico que continúa dando guerra. Y aunque con este conjunto de películas ya tiene la eternidad asegurada, que sea por muchos años más.