La clave está en preguntar a cualquier tipo de espectador o espectadora lo siguiente: ¿Qué opina de Jodie Foster? La mayoría, no lo dudéis ni un segundo, contestará que es una gran actriz. Una de las mejores. Una chica que siempre trabaja muy bien. Las tres opciones son válidas, complementarias y totalmente reales. Poco importa que cada vez se prodigue menos delante de las cámaras y que tenga ligeramente abandonada la interpretación, si te encuentras una película con Foster al frente mientras estás haciendo zapping, te quedas.
Y tiene sentido, porque hablamos de una de esas intérpretes que, caiga en la cinta que caiga, el nivel de la misma se eleva de forma tan considerable como automática. Es una pura cuestión de talento. Foster, sencillamente, no sabe estar mal. Ni siquiera importa que el resto de elementos no estén a su altura, ella sabrá salvar los muebles, ordenar la habitación y, con suerte, hasta convertir la estancia en oro. Su manera de mirar a la cámara, de paladear cada diálogo, de plantar cara a sus compañeros de reparto, de mantener la tensión y la delicadeza, la rabia y la confusión, el rugido y la pausa. Lo tiene todo.

A continuación, descubrimos diez curiosidades y anécdotas de una actriz única a la que, seguimos cruzando dedos, esperamos volver a ver en una gran pantalla lo antes posible. Porque sabes que haces lo correcto si compras una entrada para ver una película de Jodie Foster. Ella justifica el precio y la espera. No es (solamente) una de las actrices más destacadas de su generación, es una de las mejores actrices de la historia del cine.