El Microsoft Theater de Los Ángeles se ha vuelto a poner de gala para acoger la 69ª edición de los premios Emmy, que reconocen lo mejor de la industria televisiva estadounidense. 'The Handmaid's Tale' y 'Big Little Lies', se han alzado como indiscutibles ganadoras con cinco galardones cada una, pero la noche ha sobresalido por lo repartido y justo de sus premios, destacando además con respecto a otros años por la diversidad e inclusión en los premiados.

Acostumbrados a las galas de premios eternas, la retransmisión de este año ha sido relativamente ligera y sin incidentes destacables, en parte gracias a la buena labor de su maestro de ceremonias, el humorista Stephen Colbert, y a lo divertido de los sketches que han salpicado la emisión. Eso sí, más de tres horas de televisión en directo dan para mucho, y los altibajos son inevitables. Afortunadamente, este año los discursos han sido concisos, además de emocionantes y reivindicativos, lo que también ha ayudado a que la madrugada haya sido más llevadera para los trasnochadores.
Una ceremonia llena de pullas al presidente
Los primeros Emmy de la era Trump pasarán a la historia por su carácter crítico y su labor integradora. A continuación hacemos un repaso por los mejores y peores momentos (por suerte, hubo más de lo primero) de una noche que no solo ha servido para lanzar indirectas poco sutiles al presidente, sino que también, y esto es de lo que se trata, ha puesto de manifiesto la impresionante calidad que reina en estos momentos en la ficción televisiva.