En un mundo donde parece no haber límites morales ni jurídicos a las acciones de países que conservan y amplían sus estructuras colonialistas e imperialistas, Irán es de nuevo el objetivo de operaciones militares y control estratégico por parte de Israel y EEUU, un pueblo que sufre por todos los frentes tanto interna, la dictadura teocrática de Ali Jamenei (recientemente asesinado), como externa al ser un puente geográfico entre grandes mercados y potencias.
Sin embargo, las guerras, genocidios y ataques contra la libertad que se deciden en despachos y se votan a miles de kilómetros siempre tienen el mismo precio: lo pagan quienes no tienen voz, quienes no toman decisiones. Las consecuencias las sufren los de siempre, el pueblo: madres, padres, abuelos, hijos, hijas e hijes. Porque sí, el petróleo, las ganancias y los intereses estratégicos valen más que una vida humana.
El cine iraní se caracteriza por ser un cine oprimido, desesperadamente poético y decidido a no rendirse. Esa lucha se refleja en cada imagen: películas que, pese a la censura y las limitaciones impuestas a sus autores y autoras, conservan una fuerza expresiva que grita libertad. Sus planos están cargados de matices, metáforas y silencios que hablan más fuerte que cualquier palabra, en ellos se percibe la tensión entre miedo y resistencia.
En este especial destacamos diez de esos títulos que cuentan a gritos las historias de quienes han sido callados, que narran el dolor y la esperanza de un pueblo que persiste frente a la opresión y que muestran cómo, incluso bajo las restricciones más férreas y las condiciones imperialistas que cultivan odio y pobreza, el cine puede ser un acto de valentía, resistencia y memoria colectiva.
10 películas imprescindibles del cine iraní moderno
'El sabor de las cerezas' (1997) – Abbas Kiarostami
La película que consolidó a Abbas Kiarostami como un maestro del cine es, como toda su obra, una observación de la vida desde la calma y la reflexión. Con planos largos y silencios que parecen respirar junto al paisaje, Kiarostami transforma lo cotidiano en poesía visual y lo simple en pregunta existencial. Cada gesto y conversación se convierten en un espejo de nuestras dudas, miedos y anhelos, mostrando que el cine puede ser un espacio para pensar más que para explicar.
La película narra la búsqueda de un hombre decidido a terminar con su vida, pero lo hace con una delicadeza que respeta tanto al protagonista como al espectador. En la Irán de los años 90, su obra refleja la soledad del individuo frente a las restricciones sociales y la rutina diaria, pero también la fuerza silenciosa de la naturaleza y la humanidad compartida. Su poética nace de la economía narrativa, del diálogo con el espacio y del silencio, convirtiendo un viaje aparentemente simple en una meditación profunda sobre la vida, la muerte y la belleza de lo efímero.
'El viento nos llevará' (1999) – Abbas Kiarostami
De nuevo Kiarostami -toda su obra es esencial para cualquier cinéfilo-, con su característico minimalismo observa la vida rural iraní con paciencia y detalle, capturando los gestos simples, los silencios y los espacios abiertos que se convierten en prolongación de los sentimientos de sus personajes. Cada plano parece un dibujo cuidado, donde la luz, el viento y los movimientos del paisaje dialogan con la trama, convirtiendo el cine en una experiencia sensorial y reflexiva.
La película sigue a un ingeniero que llega a un pueblo remoto para preparar la documentación de un proyecto, presenciando en su espera la rutina y los rituales de sus habitantes. Más allá de la historia, refleja la tensión entre tradición y modernidad, la relación del hombre con la muerte y con la naturaleza, y la lentitud como ritmo vital.
'El círculo' (2000) – Jafar Panahi
Panahi, quién recientemente ha vuelto a deslumbrar (y aterrorizar) con 'Un simple accidente', muestra con crudeza en 'El círculo' la realidad cotidiana de las mujeres en Irán. La película entrelaza las historias de varias protagonistas, atrapadas en un sistema que limita su libertad, controlando su movilidad, sus decisiones y hasta su destino. Panahi utiliza una narrativa casi documental, que se convierte en su obligado sello estético, con planos que siguen a las mujeres por las calles y estaciones, haciendo que el espectador sienta la opresión y la vigilancia que define su vida diaria.
Un retrato social que denuncia cómo las normas y leyes afectan a la mitad de la población. La película refleja la desigualdad estructural, la falta de oportunidades y la tensión constante entre tradición, autoridad y aspiraciones personales. Su fuerza reside en mostrar la sociedad iraní desde dentro, sin moralizar, y en dejar que los silencios y las miradas hablen de la desesperanza, la resistencia y la urgencia de cambio.
'Offside' (2006) – Jafar Panahi
Combinando humor y crítica social, algo que nunca ha perdido en su obra, Panahi muestra de nuevo las restricciones que enfrentan las mujeres en Irán. La película sigue a un grupo de jóvenes que intenta entrar a un estadio de fútbol, prohibido para ellas por ley y Panahi captura su lucha con cercanía y agudeza. A través de los diálogos y la situación absurda, la película expone cómo las normas sociales y legales limitan la vida cotidiana y la libertad personal, mientras retrata la creatividad y resistencia de quienes desafían esas barreras.
Más allá de la comedia, 'Offside' revela tensiones profundas de la sociedad iraní: la desigualdad de género, la vigilancia constante y el choque entre tradición y modernidad. Panahi muestra la vida diaria bajo restricciones rígidas, donde incluso un acto tan simple como asistir a un partido de fútbol se convierte en un gesto de desafío. La película evidencia la creatividad, el humor y la solidaridad como herramientas para enfrentar una sociedad que impone límites arbitrarios.
'Persepolis' (2007) – Marjane Satrapi
Obra clave de la animación bélica del Siglo XXI, la película combina memoria, historia y mirada crítica desde el feminismo. Dirigida por Marjane Satrapi, adapta su novela gráfica para relatar la infancia y adolescencia de una joven durante y después de la Revolución Islámica. La película ofrece una visión íntima de la transformación social de Irán: la represión política, los cambios en la vida cotidiana y la presión sobre la identidad personal, especialmente para las mujeres, entrelazándose con la historia familiar y los recuerdos de la protagonista.
La fuerza de 'Persepolis' radica en su capacidad de mostrar cómo la política afecta la vida diaria: desde la imposición del velo hasta la vigilancia social y la emigración forzada, usando un estilo gráfico sencillo pero expresivo que refleja la tensión entre libertad y autoridad, tradición y modernidad. La película se convierte en un testimonio de la resiliencia y la rebeldía individual frente a una sociedad que impone límites, mostrando la perspectiva femenina como un espejo de las transformaciones y contradicciones de Irán contemporáneo.
'A propósito de Elly' (2009) – Asghar Farhadi
La desaparición de Elly durante un viaje con amigos de clase media funciona como detonante para revelar las tensiones sociales, las normas implícitas y los códigos de comportamiento que regulan la vida de los individuos. Farhadi construye la historia con naturalismo y realismo, dejando que los silencios, miradas y gestos hablen de los conflictos internos y la presión social.
La película refleja cómo las expectativas de reputación, moral y familia condicionan las acciones de cada personaje, especialmente en un contexto donde los límites sociales y de género son rígidos. Lo cotidiano se convierte en conflicto: un gesto mal interpretado o un secreto oculto puede afectar la convivencia y la confianza. 'About Elly' retrata una sociedad donde la apariencia y la moral pública pesan sobre la intimidad, ofreciendo un análisis profundo de la responsabilidad, la honestidad y las tensiones invisibles que atraviesan la vida en Irán.
'The White Meadows' (2009) – Mohammad Rasoulof
Como gran parte del cine iraní del momento, Mohammad Rasoulof observa la sociedad iraní con mirada poética no exenta de crítica. La película sigue a un hombre que llega a un remoto pueblo donde se cumplen antiguos rituales relacionados con la muerte y la superstición, revelando cómo las tradiciones, las creencias y las estructuras de poder condicionan la vida cotidiana. Rasoulof utiliza un estilo minimalista, con largos planos fijos y silencios densos, que hacen que la atmósfera misma se convierta en reflejo de la opresión y la alienación social.
Más allá del relato, 'The White Meadows' expone la tensión entre los individuos y un sistema que impone normas rígidas y a veces absurdas, cuestionando la justicia, la autoridad y la moralidad colectiva. La película muestra cómo los rituales tradicionales limitan la libertad personal y perpetúan la desigualdad. Rasoulof consigue un retrato intenso y poético de Irán, donde la belleza de los espacios abiertos contrasta con la rigidez de la vida social.
'Una separación' (2011) – Asghar Farhadi
Farhadi, ya consagrado como maestro del melodrama social contemporáneo en Irán, sigue a una pareja que se enfrenta al divorcio, pero a través de este conflicto familiar se despliegan múltiples tensiones sociales: la desigualdad económica, la justicia, las expectativas de género y la responsabilidad hacia los mayores. Farhadi observa cada gesto, conversación y silencio, mostrando cómo los códigos sociales y las normas morales condicionan las decisiones individuales.
Más allá de la historia familiar, la película funciona como un nuevo paralelismo de la sociedad iraní: la presión de la opinión pública, la ética judicial y la lucha por la dignidad afectan a todos los personajes. La fuerza de Farhadi reside en la complejidad moral, donde no hay villanos ni héroes claros, solo personas navegando entre deber, deseo y expectativa social.
'Hit the Road' (2021) – Panah Panahi
La película sigue a una familia en un viaje por carretera mientras intentan cruzar la frontera ilegalmente, revelando los conflictos generacionales y las restricciones sociales que enfrentan los ciudadanos. Panah utiliza planos dentro del coche y espacios cerrados para crear un sentido de cercanía, claustrofobia y simultáneamente de libertad limitada.
Más allá del viaje físico, 'Hit the Road' explora la lucha entre libertad y obligación, mostrando cómo la política, la tradición y la economía afectan las vidas de las personas comunes, todo ello con sutileza y realismo, evidenciando la precariedad, la resiliencia y la solidaridad dentro de un contexto social que impone límites invisibles. La fuerza de Panah está en capturar la intimidad de la familia como microcosmos de la sociedad iraní, combinando tensión, humor y ternura en cada plano.
'Un simple accidente' (2025) – Jafar Panahi
La ganadora de la Palma de Oro de 2025 recoge toda la tradición del cine más directo de Irán tranformando la obligación -filmar en secreto por la persecución a su director del régimen- en un utensilio de puesta en escena significante, haciendo que ese sea precisamente el motor de lo narrado: la venganza se cuenta en los interiores de una furgoneta, en un desierto donde no habitan otros ojos más que los protagonistas, en campos que cubren el delito bajo árboles e interminables caminos de tierra.
Más allá del valor intrínseco de la película, hay algo en su final, un plano de espaldas del protagonista escuchando los pasos cojos y chirriantes de la pierna mecánica de su torturador, que da sentido a lo que ocurre en lugares como Palestina, el Sáhara, Irán y una interminable lista de países bajo yugos dictatoriales, genocidios e intereses económicos: el interminable sonido de la violencia que siempre persigue a los mismos, pese a que estos, de manera casi inexplicable, siempre encuentren la forma de seguir luchando.