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LOCARNO, DÍA 4

Festival de Locarno 2018 (Día 4): Hong Sangsoo reflexiona sobre la muerte en 'Hotel by the River'

En 'Gangbyun Hotel' encontramos al cineasta coreano Hong Sangsoo reflexionando sobre la muerte y su propia obra de forma más explícita y fatídica que nunca

Por Antonio Miguel Arenas Gamarra 11 de Agosto 2018 | 15:45

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Hong Sangsoo no regresaba a Locarno desde 2015, cuando ganó el Leopardo de Oro por 'Ahora sí, antes no', una película que podríamos atrevernos a decir que cambió de rumbo su vida y también su filmografía posterior. Supuso la primera colaboración junto a Kim Minhee ('La doncella'), con la que comenzó una relación sentimental y que ha protagonizado todas sus películas desde entonces, amargos retratos alrededor de la culpa, la infidelidad y, pese a todo, el amor, en los que muestra su devoción hacia ella. Pero en esta ocasión el punto de vista gira en mayor medida sobre sí mismo, con 'Gangbyun Hotel' ('Hotel by the River' en su título internacional) encontramos al cineasta coreano reflexionando sobre la muerte y su propia obra de forma más explícita y fatídica que nunca.

Hong Sangsoo

A su paso por la Berlinale ya intuimos que con 'Grass' algo había cambiado en el cine de Hong Sangsoo. Si bien aquella era una propuesta sumamente compleja y próxima a la metaficción, probablemente su ejercicio formal más arriesgado y al límite, 'Gangbyun Hotel' es todo lo contrario, una improbable vuelta a los orígenes, quien sabe si una despedida, en cualquier caso un ejercicio de notable depuración y economía narrativa, que evita los laberintos temporales y narrativos a los que nos tenía acostumbrados. De un cine repleto de posibilidades y variaciones nos enfrentamos a la certeza de la muerte, frente a la que entiende no hay escapatoria posible, solo aceptarla.

Tras un sueño revelador, un anciano poeta (interpretado por Ki Joobong, Leopardo de Oro al mejor actor) reúne a sus hijos en un hotel junto a un río nevado para contarles que va a morir, aunque nada parezca indicarlo. Allí conocerá a una mujer (Kim Minhee) que no ha superado la ruptura de su pareja y se encuentra con una amiga. Con estos mínimos elementos, y a lo largo de un solo día, la película afronta el final de la existencia inundando el guion de monólogos bellísimos como aquel en el que el protagonista explica que debemos encontrar el equilibrio entre nuestras dos mentes, la que está en la calle y la del cielo, lo mundano y lo divino. Pero Hong Sangsoo tampoco deja de reflexionar sobre su propio cine, consciente de que hay una expectativa muy grande detrás de cada película suya, algo que subraya un diálogo al respecto de uno de los hijos del poeta, un joven cineasta. La cuestión es que de forma más o menos forzada, el guion desemboca en los lugares comunes de su cine, entre ellos la clásica secuencia bebiendo soju alrededor de una mesa. Por un lado como si no lo quedara más remedio y estuviera obligado a mantener las expectativas del espectador, pero por otro también reencontrándose consigo mismo, despidiéndose quizá.

Hong Sangsoo

¿El Hong Sangsoo más Bergman?

Pese a que la comparación con Rohmer haya sido habitual, Hong Sangsoo no es la clase de cineasta que haga uso del guiño cinéfilo ni llene sus películas de referencias, o al menos no de forma explícita. Tampoco en esta ocasión, pero la manera en la que encara su desolador desenlace solo nos puede remitir en el año de su centenario a Ingmar Bergman. Desde la secuencia inicial, uno de esos sutiles prodigios de puesta en escena a los que nos tiene acostumbrados el cineasta coreano, un suave movimiento de cámara y la composición a través del balcón del dormitorio del protagonista nos permiten vislumbrar al personaje de Kim Min-hee paseando solitaria junto al río. Una imagen tremendamente evocadora y fatalista, que anticipa el trágico desenlace, muy en la línea del cineasta sueco.

En cualquier caso, aunque la certeza de la muerte provenga de un sueño no deje de recordarnos a 'Fresas salvajes', son sus desgarradoras últimas tres imágenes las que insisten en establecer esa conexión. Un fuera de campo con el que mantiene una distancia ejemplar hacia la muerte, para a continuación insertar un primer plano insólito en su cine y acompañarlo de una transición fascinante que eleva la película a otra dimensión en la que se nos descubre su fuerte componente espiritual.

8 hoteles de cine que ojalá existieran

Bates Motel

Bates Motel

En este motel es donde hace casi 60 años Norman Bates cometió sus fechorías. Tras convertirse en un emplazamiento tan emblemático, especialmente a raíz del estreno de la serie 'Bates Motel', sus escasas dimensiones no suponen impedimento alguno que para que lo incluyamos en la lista. Pese a que la aparición de la mansión situada justo detrás del motel sea aún más impresionante y tenebrosa, el imborrable asesinato que tiene lugar en él es suficiente para que haya pasado a formar parte del imaginario popular.

Psicosis en eCartelera

El gran Hotel Budapest

El gran Hotel Budapest

Por su color, la vida que transmiten todos los planos filmados en su interior y sus variopintos y carismáticos personajes, la aparición de El gran Hotel Budapest en esta lista era sencillamente obligatoria. Este hotel merece ser recordado por el simple hecho de haber reunido entre sus paredes a un número elevadísimo de actores de renombre. Además de una película notable, el film de Wes Anderson supone un ejercicio verdaderamente estimulante a la hora de reconocer a todos y cada uno de los intérpretes que salen.

El Gran Hotel Budapest en eCartelera

Hotel Chevalier

Hotel Chevalier

No era suficiente incluir un solo título de Wes Anderson, un cineasta con el que suele repetirse muy a menudo el tópico de "quedarse a vivir en una película". Y además este segunda obra suya que entra en la lista es un cortometraje, lo que tiene un valor doble. En tan solo 13 minutos, este encuentro romántico entre los personajes interpretados por Jason Schwartzman y Natalie Portman sirve como inmejorable prólogo para la película 'Viaje a Darjeeling'.

Viaje a Darjeeling en eCartelera

Hotel Earle

Hotel Earle

¿Se os ocurre algún hotel más asfixiante que este en la historia del cine? Gran parte de 'Barton Fink', una de las mejores películas de los hermanos Coen, se desarrolla en el interior del Hotel Earle, donde su protagonista, un guionista que debe escribir una película sobre un boxeador, sufre un enorme bloqueo mental y nos regala uno de los thrillers psicológicos más sugerentes que hayamos podido ver. Para el recuerdo quedan los encuentros entre John Goodman y John Turturro en las habitaciones y pasillos del hotel.

Barton Fink en eCartelera

Hotel Largo

Hotel Largo

Al igual que el Bates Motel, el hotel en el que se desarrolla 'Cayo Largo', una de las mejores películas de John Huston, no destaca precisamente por sus lujos. Sin embargo, todo lo que ocurre en su interior es motivo suficiente para que nos acordemos de él. El duelo interpretativo entre Humphrey Bogart, Lauren Bacall y Edward G. Robinson es un regalo para los sentidos, y, como no podía ser de otra manera, se desarrolla en el interior del Hotel Largo.

Cayo Largo en eCartelera

Hotel Overlook

Hotel Overlook

Los adjetivos para calificar al Hotel Overlook son infinitos. Es al mismo tiempo espectacular, grandilocuente, tenebroso, enigmático, fascinante, aterrador... Algunos de los adjetivos se parecen mucho y otros nada, lo que deja bien claro que nos encontramos ante una edificación sobre la que podríamos decir miles de cosas. Este hotel, quizá el verdadero protagonista del filme de Stanley Kubrick, es probablemente el más icónico de la historia del séptimo arte.

El resplandor en eCartelera

Hotel Transilvania

Hotel Transilvania

Por tercera vez nos encontramos ante un hotel que da nombre a una película, y en esta ocasión se trata de una producción animada. El Hotel Transilvania, cuya secuela llegó hace no demasiado tiempo a nuestras salas, es tan atractivo por su aspecto lúgubre (lógico cuando acoge a criaturas como las que habitan en él) como por lo entrañables que resultan todos sus personajes. Es esa mezcla entre luz oscuridad la que hace que este hotel sea tan especial.

Hotel Transilvania en eCartelera

Lusman Building

Lusman Building

Otro de los hoteles más espeluznantes que se han visto en el cine lo encontramos en 'La masacre de Toolbox', una de las películas menos conocidas de Tobe Hooper, el autor de una de las más grandes obras maestras que nos ha dado el género: 'La matanza de Texas'. Si bien es cierto que hubo pocos aciertos en la carrera del cineasta después de 'Poltergeist', no hay que olvidar los interiores de este -a priori- lujoso hotel de celebridades recientemente reformado. Los pasadizos que comunicaban unas habitaciones y unas plantas con otras bien merecen este pequeño reconocimiento.

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