En España, tenemos cierto gusto por lo rural: las vacas, la estepa, los arbolitos, la abuela con la fabada, el niño de gafas que viaja con sus padres a donde Cristo perdió la sandalia y descubre su primer amor porque no puede quedarse en casa, porque no hay wifi, mientras que los cartulis del lugar le hacen la vida imposible porque aún no ha dado el estirón... Esos pequeños detalles, esas pequeñas cosas que un chico de ciudad no sabe apreciar.

Así pasa que, cuando se da la oportunidad de ir a estos sitios, los que somos de ciudad parecemos Indiana Jones en busca del Arca Perdida en mitad del Amazonas: el peligro está en cada esquina, yo ahí no me siento a comer, ¿vamos a subir hasta ahí arriba, hasta esa montaña, con este calor, a las dos de la tarde, en agosto, porque las piscinas están ahí, con agua fría, polar, criogenizada, la 'Frozen' tiene su residencia de verano en la zona?
Tranquila, chica de ciudad: no estás sola
En el cine, muchos personajes se han visto obligados a irse a los pueblos una vez se han acostumbrado a la acomodada vida en la gran ciudad; es lo que le pasa a la protagonista de 'Gente que viene y bah', comedia protagonizada por Clara Lago en la que da vida a una chica que, en la misma semana, descubre que su novio le pone los cuernos y es despedida sin remuneración; por todo ello, se muda a su pueblo natal, junto a su familia, donde su vida dará un vuelco.
¿Tienes en mente más ejemplos de películas o series con personajes que se exiliaron a los pueblos? Nosotros hemos seleccionado estas ocho para que veas en el trayecto Madrid-Extremadura si tu tren se para.