Dobby es, probablemente, uno de los personajes más queridos por los fans de 'Harry Potter'. Este añorado elfo doméstico falleció en la penúltima película de la saga, 'Harry Potter y las reliquias de la muerte: parte 1', y el lugar elegido para su escena final fue la preciosa playa de Freshwater West (Gales). Desde entonces, fans de todas las partes del mundo acuden al lugar donde se situó una tumba creada por ellos mismos, que fueron dejando piedras en la playa hasta convertir un espacio en la auténtico homenaje a Dobby. Ahora, esto se está convirtiendo en un problema medioambiental para la playa, pues el monumento al elfo no ha dejado de crecer y albergar artículos perjudiciales para el entorno natural, como la colección de calcetines que los fans dejan en honor al personaje.

En las novelas, Dobby fallece en los brazos del mago protagonista y le dice que la playa es "un lugar muy hermoso para estar con los amigos". Por ello, el equipo de rodaje eligió esta amplia y hermosa playa para filmar el momento de su muerte. Los fans de la saga erigieron allí su propia tumba dedicada al elfo, y muchos fueron dejando calcetines en forma de homenaje al personaje, pues este es liberado de su esclavitud a los Malfoy mediante un calcetín, artículo que será elegido por Dobby como su regalo favorito por liberarle de la opresión.
Esta acumulación de calcetines en el monumento al elfo se ha convertido en un grave problema ambiental para la playa de Freshwater West, pues se han acumulado demasiados. Por ello, según informa The New York Times, los funcionarios ambientales de la organización benéfica de conservación, National Trust Wales, llevaron a cabo una revisión del lugar durante ocho meses. Finalmente, dejaron que el monumento continuara en pie, pero han emitido una advertencia a los fans sobre dicha cuestión: haced fotos, pero no dejéis más calcetines.
La tumba de Dobby realmente existe y la gente la visita y le deja calcetines ??? #HarryPotter pic.twitter.com/xR4834T5Z0
? ????? ? (@paoutz_) July 25, 2022