Concederé el margen que dan las dudas. Joaquin Phoenix es uno de los mejores actores del mundo. ¿El mejor? Ya, pero dejemos espacio para los que no se muestren tan entusiastas. Intérprete que hace de la presencia y el carisma un arma indestructible, de los gestos faciales y de los movimientos corporales un instrumento más para concretar actuaciones basadas en hacer que parezca sencillo lo más complicado del mundo.
Tipo raro, de olfato siempre imprevisible, actor codiciado con pies de plomo y cabeza tan desquiciada como calculadora en la decisión, Phoenix es, desde hace muchos años, uno de los valores seguros y más imprevisibles de Hollywood. No garantiza éxitos de taquilla pero sí que puedes apostar tu dinero a que la entrada que compres será un gasto que merece la pena.

No hay nadie de la talla de Joaquin Phoenix, tan simple, tan contundente, tan incontestable. Y aquí tenemos diez interpretaciones que justifican toda una carrera a la que todavía le queda mucho por decir. Y por deslumbrar.