Corría el año 1997 cuando el Studio Ghibli, con un estatus de oro más que merecido tras demostrar su inmenso talento con joyas como, atención, 'La tumba de las luciérnagas', 'Mi vecino Totoro' o 'Recuerdos del ayer', por poner solamente tres ejemplos, alcanzaba una nueva cima. Se llamaba 'La princesa Mononoke' y dejó a millones de espectadores con los ojos fuera de las órbitas, la mandíbula desencajada y el corazón hinchado de cine cinco estrellas. Hablamos de caviar. Hablamos de una obra maestra. Hablamos de una aventura inolvidable a la que sigue costando mucho encontrarle un error. Ni minúsculo.

Un clásico desde un primer visionado que, para todo aquel amante de las historias de aroma clásico protagonizadas por personajes excelsos, sigue manteniendo intacta su capacidad para hipnotizar a través de un sentido de la maravilla realmente envidiable. Resumiendo, si has visto alguna vez 'La princesa Mononoke', ya cuentas con un conjunto de escenas memorables a las que regresar una y otra vez para seguir disfrutando como la primera vez. Un auténtico tesoro que, por fortuna, sigue traspasándose de generación a generación. Y que nunca deje de hacerlo.
Por eso, es la hora de analizar diez curiosidades alrededor de la película de Hayao Miyazaki para intentar descubrir algunos de sus aspectos y anécdotas más sorprendentes. Del mismo modo, y situándonos en el mejor de los escenarios, aquí podréis encontrar un complemento para el disfrute total de esta lección de cine en potencia. Porque todavía tenemos la obligación de estar profundamente agradecidos a Ghibli por una película como 'La princesa Mononoke'.