La relación entre los Beatles y la música está clara. Por si algún extraterrestre lee esto, resumiré con brevedad la idea básica: John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr dieron forma, en menos de una década, a la obra artística más influyente, arriesgada, original y decisiva de la historia de la música. Imposible, absolutamente imposible, hacer tanto en menos tiempo. Discos como 'Revolver', 'Rubber Soul', 'The Beatles', 'Abbey Road' o 'Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band', por poner cinco ejemplos de una discografía sin puntos bajos, vienen a ser para la música lo que, en el cine, podrían ser Spielberg, Bergman, Scorsese, Ford o Allen. Todos juntos. Y solamente seleccionando sus mejores obras. Ese nivel.

Sin embargo, no tenemos que usar simplemente metáforas para establecer la relación entre los cuatro genios de Liverpool y el séptimo arte. Porque ellos también lo vivieron desde dentro. En una época en la que las principales estrellas musicales recibían proyectos cinematográficos que les permitían jugar a ser actores, los Beatles, también aquí, renovaron el concepto. A lo largo de su carrera, protagonizaron cinco largometrajes tan distintos, tan diferentes entre sí, que, en cierto modo, podrían ser perfectamente una extensión vital para entender toda su trayectoria en conjunto. Un legado cinematográfico que, evidentemente, está a años luz de la calidad de su obra musical pero que supone un complemento más que interesante.
A continuación, repasamos estos largometrajes y analizamos la relación que quedó establecida entre el séptimo arte y Lennon, McCartney, Harrison y Star, así como algunos ejemplos de películas basadas, directamente, en el universo Beatle. Una inyección de música y cine inolvidable rescatada de una época en la que, cada nueva decisión del grupo, garantizaba una sorpresa histórica, una novedad apasionante y un giro inesperado. Siempre es un lujo reencontrarse con ellos, con sus melodías y estribillos, y disfrutar de su asombrosa química en la gran o pequeña pantalla. Imbatibles. Inmortales. Imprescindibles.