Macaulay Culkin no ha tenido una vida sencilla, pero si alguien estuvo ahí en los buenos y malos momentos fue Catherine O'Hara, su madre ficticia en 'Solo en casa' y 'Solo en casa 2: Perdido en Nueva York'.
No es casualidad, por tanto, que ella fuera una de las personas que acompañó a Culkin cuando le pusieron su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. La relación entre 'madre' e 'hijo', a pesar de haberse olvidado de él no una sino dos veces, ha sido muy estrecha desde 1990.
La muerte de O'Hara ha conmocionado a muchas personas, pero a pocas como a Culkin. El intérprete ha querido despedirse de ella en una emotiva publicación en Instagram, donde se nota el dolor latente en sus palabras:
"Mamá, pensé que tendríamos más tiempo. Quería más. Quería sentarme en una silla contigo. Te escuché, pero tenía mucho más que decirte. Te quiero. Te veo más tarde".
El texto viene acompañado por un collage de dos imágenes: en la de arriba aparecen ellos en 'Solo en casa'. La segunda, 23 años después, en el Paseo de la Fama de Hollywood. Dos recuerdos imborrables de una de las relaciones más bonitas que nos ha dejado el cine.
Una muerte inesperada
Que el fallecimiento de Catherine O'Hara ha cogido a todos desprevenidos se evidencia con una sola imagen: la de Martin Scorsese completamente consternado que ha subido su hija a redes sociales.
La actriz nos deja cuando estaba viviendo uno de los momentos más dulces de su carrera, encadenando grandes proyectos como 'Schitt's Creek', 'The Last of Us' y 'The Studio', donde ha sido nominada a los Actor Awards, antiguos SAG Awards.