Un elenco gallego al completo encabeza 'Rondallas', la nueva película de Daniel Sánchez Arévalo, largometraje familiar, cómico y emotivo que explora la fuerza de la comunidad y la tradición. María Vázquez y Javier Gutiérrez son dos de los grandes protagonistas de 'Rondallas', dos personas con una pérdida común y un amor complejo y especial.
"Para mí fue muy fácil trabajar con Javi; nunca habíamos trabajado así tan juntos. Había algo como si le conociese de toda la vida, me sentí muy cómoda, muy a gusto", dice María Vázquez de su compañero de metraje. En la entrevista concedida para eCartelera, Javier Gutiérrez incluso confunde el nombre de la actriz con el del personaje, Carmen, fruto de su complicidad y entendimiento fuera y dentro de la pantalla.
El actor de 'Campeones' afirma: "Yo admiraba mucho el trabajo de María, creo que era la mejor actriz para interpretar a esta Carmen. Me sentía muy seguro y muy confiado". Gutiérrez y Vázquez llevan el peso del drama dentro de esta película que no pretende ser dramática. Esto es un alivio para él, que asume que: "la responsabilidad de la comedia es muy difícil".
Pese a estas dificultades, ambos comparten esa sensación de facilidad a la hora del trabajo en común. "Y a eso le sumas que hay muy buen guion, la historia estaba muy bien escrita y había que acompañarla nada más", añade Javier Gutiérrez, alabando el trabajo de Sánchez Arévalo. Elogia también la película del cineasta cántabro precisamente por esto, porque "parece filmada por un gallego", según dice Gutiérrez.
Trascendencia de lo local
'Rondallas' se adentra de lleno en el folklore gallego, en las rondallas y en su poder para fortalecer la unión entre unos y otros. Esto mismo predican los actores: "A mí me gusta decir que el gallego y Galicia también es de los catalanes, de los vascos, de los madrileños... y si empezamos a tener esa concepción de lo que es la tradición y de lo que son las diferencias, igual empezamos a respetarnos y entendernos un poco más", dice María Vázquez.
La base de todo esto es para ambos la "honestidad y el respeto", así lo resume Gutiérrez: "Todo tiene que ver con la honestidad, con las ganas de que la historia trascienda y de ser muy respetuoso con lo que estás contando". Sin duda, los dos esperan dicha trascendencia. "Hay que confiar en el poder de lo local, que trasciende y se convierte en algo universal. Yo creo que tenemos que sacar pecho y sentirnos muy orgullosos", sigue Javier Gutiérrez.
También coinciden en calificar la película de "necesaria" en "estos tiempos tan inquietantes y sombríos" para Gutiérrez. Vázquez es algo más positiva y considera que: "Es necesario que la gente se quede con esperanza después de ver esta peli, con alegría, con ganas de apuntarse a un grupo, de vivir en comunidad". Según los intérpretes, la película busca "entretener y divertir al espectador", pero también agitar algo dentro.
"Sabemos que no vamos a cambiar el mundo, pero sí mover un poco el suelo al espectador y que salga pensando", manifiesta Gutiérrez. Ambos apuestan porque este público salga conmovido de las salas del cine y se muestran ilusionados por transmitir esta parte de su cultura de manera más extendida.
Además de rondalleiros
La rondalla es sin duda la parte esencial de la película de Arévalo, el nexo de unión entre todos los personajes. No obstante, los personajes de Vázquez y Gutiérrez desempeñan además oficios muy gallegos. Ella es una percebeira y él un marinero; nos cuentan cómo ha sido transitar también estas pieles.
"El mar me inquieta y me daba un poquito de miedo, pero es muy bonito poder hacer otros oficios, compartir con mujeres que te enseñan muchas cosas más allá", dice Vázquez sobre su experiencia como mujer de mar. Como ella misma dice, no es la primera vez que encarna a un personaje de estas características.
Gutiérrez, por su parte, afirma que todo esto "forma parte de la trastienda del actor" y nos comparte que no le gusta hablar de lo que se hace detrás de la pantalla, sino que prefiere que el espectador lo vea, "que parezca que es fácil, que somos nosotros siendo marineros y percebeiras".
En 'Rondallas' lo consiguen, todo parece fácil dentro de la complejidad de una trama tejida con gran acierto que ya podemos ver en cines.