Deberíamos estar muy enfadados con Matthew McConaughey. Eso es una realidad. En los últimos años, especialmente tras sus trabajos en la notable 'Dallas Buyers Club' y la inmensa primera temporada de 'True Detective', el actor ha demostrado un talento de talla gigante que nos ha creado una sensación agridulce. Y es que es imposible no pensar en la cantidad de grandes interpretaciones que nos hemos perdido por su olfato a la hora de escoger guiones, por la ligereza de muchas de sus películas, por la incomprensible decisión de participar en productos de serie B que, en el mejor de los casos, ofrecían menos bostezos de los esperados. Es poca recompensa, pero os aseguro que podría haber sido mucho peor.

Pero intentemos ser positivos, bucear en su trayectoria antes de que se convirtiera en un inesperado fenómeno entre la crítica, la industria y el público, e intentar sacar conclusiones satisfactorias. Y es que no, no todo lo que ha precedido al 'Boom McConaughey' era terrible e insoportable, de hecho, hay varias películas más que estimables. Recomendaciones cinematográficas que, si bien están lejos de la valía artística de las últimas propuestas en las que ha participado, si que conservan un importante interés para el espectador hambriento de películas efectivas, bien resultas. No son ninguna obra maestra, pero siguen teniendo un encanto especial.
Demostrando, y aquí es el único punto en común que podemos establecer con su última etapa, su inquietud por probar suerte en distintos géneros, realizando giros inesperados en la ruta de su carrera, el bueno de Matthew pone su granito de arena en estas ocho películas que se pueden, y deben, disfrutar sin el menor reparo. Si se puede intuir o no al enorme actor que hemos sumado a la dorada lista de Hollywood en los últimos años, es algo puramente subjetivo, pero si que se desprenden en cada una de ellas la presencia y el carisma de un actor imprevisible que se dejó lo mejor para el final. O que decidió volver a empezar a lo grande.