'¡La novia!' es la segunda película de Maggie Gyllenhaal como directora, después de 'La hija oscura'. De este segundo largometraje se adivina un estilo grotesco, punk y atrevido, desde los maquillajes hasta la estética visual y los extractos que pudimos ver en el primer teaser y que ahora se redondean con el tráiler oficial.
En un Q&A al que eCartelera ha tenido acceso, Maggie Gyllenhaal desentraña la esencia y los detalles de la película. No es un remake del clásico de James Whale 'La novia de Frankenstein' , ya que este, como Gyllenhaal dice: “No trata para nada sobre la novia de Frankenstein”. El personaje, interpretado por Elsa Lanchester apenas habla en la obra de Whale y solo aparece durante 3 minutos, pero aún así “consiguió crear impacto”, asume Gyllenhaal. Desde aquí, comenzó a fraguar su película.
“Frankenstein es un monstruo que hace cosas monstruosas, pero también hermoso, humano, amable y muy solitario. Por eso pide que alguien vuelva de la muerte para ser su novia. Pero ¿qué pasa con ella? ¿Qué pasa si cuando ella vuelve de la muerte tiene sus propias necesidades, su propia agenda, sus propios deseos y sus propios miedos?”.El personaje de la novia, interpretado por Jessie Buckley, es “alguien que no pudo expresarse antes de morir”, dice Gyllenhaal, “y entonces vuelve como alguien con mucho que decir”. Afirma que “mucha gente en el mundo” —y se incluye a ella misma— “puede identificarse con este sentimiento”. En el tráiler puede verse un poco cómo la novia vuelve a la vida sin saber quién es, sin tener ninguna referencia, ninguna brújula. Una de sus motivaciones es ese “¿Quién soy yo?”, largamente explorado en figuras masculinas en literatura y cine, como Gyllenhaal señala.
En el tráiler, podemos ver este protagonismo arrebatador de Buckley desde el principio hasta el final. Ella misma se bautiza como "solo la novia", quitándose así cualquier vinculación con Frankenstein. No obstante, esto no resta chispa a la química que hay entre los dos personajes, apreciada también en las imágenes del clip. Con un ritmo frenético, un color característico y unas interpretaciones que ya se perciben sobresalientes, Maggie Gyllenhaal nos prepara y nos despierta toda la expectativa para este gran evento.
A diferencia de su primera película, más intimista, Gyllenhaal deseaba contar la verdad sobre “la parte monstruosa que hay dentro de cada uno de nosotros, pero de una manera sexy, a lo grande y sexy”. Todo esto se relaciona con cierto estilo punk, que la directora admite: “Creo que la película es punk, sí, pero como la celebración de algo que no encaja fácilmente”. Señala que ya solo el hecho de hacer la película es algo rompedor, por alejar el foco del personaje de Frankenstein y centrarlo, por primera vez, en la novia del monstruo.
Cuando habla de sus inspiraciones a la hora de crear ‘¡La novia!’, nombra 'Bonnie y Clyde', 'Malas tierras' o 'Metropolis', dentro de una voluntad de “subvertir el estilo clásico del cine”. También recoge parte de David Lynch en películas como 'Corazón salvaje', pero con sus diferencias evidentes, como la propia Maggie Gyllenhaal admite. Estilísticamente, dejó la “mente abierta”, ya que considera que eso “también es muy vulnerable: sacar al mundo una película que viene de mí”.
El largometraje de Gyllenhaal está ambientado en los años 30, aunque primero pensó en remontarse al siglo XIX por el momento de la publicación del libro original de Mary Shelley y la relación estrecha que había entonces con la muerte. Sin embargo, relata: “Mientras escribía, me di cuenta de que Frankenstein se sentía muy solo y decidí que sería interesante si se relacionara con una estrella de cine, porque es alguien con quien puedes imaginar tener una relación y no te conoce en absoluto”.
Por eso decidió que su película debía estar ambientada cuando el cine ya fuera tangible. “Elegí los 30 porque me encantan estéticamente y las películas son muy fantásticas”. Gyllenhaal afirma que gran parte de la película va sobre “la diferencia entre fantasía (en el amor, en la apariencia, en el sexo) y realidad”. Aunque también admite haberse tomado la licencia de imaginar sus propios años 30, mezclados con el Nueva York de 1981. TRÁILER
Un reparto soñado
Jessie Buckley y Christian Bale son los encargados de dar vida a la novia y a Frankenstein y Gyllenhaal los alaba enormemente. La directora habla de Buckley como su “alma gemela”; comenta que una de sus cosas favoritas de dirigir es “descubrir qué lenguaje utilizar con cada actor” y con Jessie “era como hablar conmigo misma”. Por esto mismo, trató de desligarse de esta relación con la actriz al escribir este personaje, pero ella era la única que podía interpretarlo, según expresa Gyllenhaal.
También habla de Christian Bale y de la “conexión verdadera, profunda y especial” que ambos han generado. Después de escribir la película y antes de escoger el casting, admite que soñó “a lo grande”; tratando de dar con su Frankenstein, la directora pensó: “Voy a preguntar a quien quiera, ¿qué es lo peor que puede pasar?” y se lanzó a por Bale. “Necesitaba a alguien vulnerable, hambriento, inteligente y también jodido”.
“Hay muchos buenos actores y hay muy pocos actores brillantes. Ellos lo son. Y una de las habilidades de ser un actor brillante es ser capaz de acercarse a alguien y entregar el corazón”.Al tener también una extensa trayectoria actoral afirma que no le gustan los directores que intentan meter a los actores en moldes fijos. Eso mismo ha tratado de evitar a los mandos de la dirección, algo muy fácil con Bale y Buckley, según comenta Gyllenhaal. “Me sorprendían 100 veces al día y mi trabajo consiste en estar dentro de esa electricidad y ofrecerles el espacio para hacerlo, darles un empujoncito para que se desequilibren en la cuerda floja y luego vuelvan a recuperarse”.
Sobre el resto del reparto, Gyllenhaal dice: “Acudí a las personas de mis sueños”. Afirma que “fue fácil elegir a Penélope Cruz, porque es una actriz brillante que puede hacer lo que quiera, lo que se proponga”. Habla también de Peter Sarsgaard, su marido, y de Jake Gyllenhaal, su hermano. Del papel del primero afirma que es “alguien que ha hecho cosas oscuras, pero también es un héroe”, además admite entre risas que quería que fuera “super, super sexy”, y que no le quedó otro remedio que pedírselo a él. A Jake Gyllenhaal le preguntó en el último minuto “porque quería estar segura de que era lo correcto” para su relación. Llevaban sin trabajar juntos desde ‘Donnie Darko’ y la cineasta señala que ha sido un “auténtico placer”.
La complejidad del rodaje
‘¡La novia!’ no ha sido una película sencilla de rodar; Maggie Gyllenhaal hace referencia a una extensa secuencia que tuvieron que rodar durante cinco días en mitad de la noche y en la que intervienen 300 personas, música y un tono ciertamente surrealista. A pesar de las dificultades, afirma que es una de las “más placenteras” y que disfrutó enormemente de rodarla. En el tráiler, se adivina ciertamente esta composición multitudinaria y musical de la que habla la directora.
“La película es una historia de amor, una muy profunda sobre una conexión imperfecta. El amor es algo muy complicado: con éxtasis, placer y oscuridad”.La película está rodada en IMAX, algo sobre lo que Gyllenhaal dice haber aprendido mucho. Esto tiene que ver con el impacto que querían crear, con el tamaño de las imágenes que deseaban proyectar. La directora quería crear la magia de adentrarse en los sueños o la mente de alguien y para ello, la tecnología IMAX fue tremendamente útil, según narra entusiasmada.
Maquillaje y signos de puntuación
Tanto en el cartel, como en el teaser y en el tráiler, podemos ver a Jessie Buckley con una llamativa mancha negra en la cara. Gyllenhaal comenta que surgió de la colaboración de varias partes del equipo, aunque no puede desvelar demasiado porque parece tratarse de algo clave en el largometraje. Sí habla del look del personaje (las cejas teñidas, los labios negros, el pelo) y admite que le encantaría ver a la gente con él después de ver su película”.
Por otro lado, desvela el origen de las exclamaciones en el título. Gyllenhaal lo escribió sintiéndose algo “traviesa”, porque pensaba que alguien le diría que no. Sin embargo, esto no pasó y comenzó a darle sentido en la historia. “Creo que si eres la novia que interpreta a una mujer de 1936 que murió sin haber podido expresarse, cuando vuelves a la vida tienes una acumulación de cosas que necesitas decir”. Aunque también bromea diciendo que puede tener relación con la manera de escribir de sus hijas adolescentes.
‘¡La novia!’ llega a la gran pantalla el 6 de marzo de 2026.