Somos pocos pero fuertes. O puede que seamos más, pero no queda bien gritar a los cuatro vientos tu admiración hacia un director como Michael Bay. ¿Ser fanático del director de la saga 'Transformers', 'La isla' o 'Dos policías rebeldes'? ¿En serio? Pues sí, sin miedo ni nada que esconder. De avergonzarse ni hablamos, por supuesto. Porque hablamos de un director único, responsable de dejar una huella de autor perfectamente identificable en un género tan alejado de la poesía visual y la profundidad narrativa como es el blockbuster.

Y hemos venido hasta aquí para explicar las virtudes, enumerar los logros y remarcar los méritos de Michael Bay. Porque los tiene, y de sobra, aunque no lo parezca cada vez que llega una de sus películas a las carteleras de todo el mundo y la crítica, en general, afila los cuchillos, prepara las piedras y envía la review que, con toda probabilidad, ya tenía medio planteada y medio escrita antes de ver la propuesta en cuestión. Es algo con lo que su cine convive desde el principio, combinándose, eso sí, con un éxito comercial deslumbrante.
Dos ejes básicos, el reconocimiento comercial y el desastre crítico, sobre los que se construye un discurso cinematográfico que merece una intensa reivindicación. A continuación, paso a paso, intentamos hacer justicia a Michael Bay, el responsable de algunos de los clásicos contemporáneos esenciales dentro de las superproducciones comerciales de Hollywood. Ah, y también un autor con todas las letras.