Empecemos por la certeza: no hay década mala en la amplia filmografía de Steven Spielberg. Hay etapas con mejores o peores películas, evidentemente, pero en todas y cada una de ellas encontramos, como mínimo, un par de obras maestras. Y eso que he optado por tirar a la baja, si entro en el terreno del exceso el número subiría de manera considerable.
En ese sentido, resulta un auténtico placer regresar a los trabajos que el legendario cineasta estrenó a lo largo y ancho de los ochenta, una etapa especialmente querida por el gran público. Y es algo plenamente comprensible ya que hablamos de diez años en los que Spielberg firmó alguno de sus clásicos más celebrados e incontestables.

Un total de ocho propuestas, todas ellas recomendables, que nos sirven para volver a celebrar la figura de uno de los grandes directores de la historia del séptimo arte. Un viaje al pasado repleto de personajes inolvidables, escenas que forman parte de la memoria cinematográfica de varias generaciones y emociones que siguen despertándose a golpe de genialidad marca Spielberg.