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De 'Kiseki' a 'Un asunto de familia': Las películas de Hirokazu Kore-eda de peor a mejor

Álvarez de Luna Costumero Viernes 21 diciembre 2018

Titular la palabra "peor" junto a "Kore-eda" podría considerarse un atentado contra el cine propiamente dicho, pero hasta en las mejores carreras hay baches que ensucian el recorrido. En el caso del director de 'Un asunto de familia', la cantidad es tan insignificante que, por qué no, a partir de ahora hablaremos de cintas "menos brillantes". Hirokazu Kore-eda, heredero del minimalismo narrativo de Yasujiro Ozu y de la templanza para componer planos eternos de Kenzo Mizoguchi, ha pulido su estilo hasta alcanzar la excelencia absoluta como maestro de lo íntimo, del drama doméstico que refleja la idiosincrasia nipona como un fresco gigantesco en el cuerpo de un USB. No en vano, su reciente Palma de Oro y el premio a toda una carrera en el Festival de San Sebastián demuestran que su cine ha influido de una manera decisiva en el imaginario occidental para expandir la cultura y las costumbres de su país.

El cine de Hirokazu Kore-eda, de peor a mejor

10 'Después de la tormenta' (2016)
'Después de la tormenta' (2016)

Un tifón como pegamento existencial de tres personas que no saben lo que quieren. Padre, madre e hijo. Separados por las circunstancias de un amor agotado. La sabiduría de Kore-eda para componer 'Después de la tormenta' se prueba en su capacidad para detectar los problemas mundanos más universales y narrarlos desde una perspectiva íntima, sin alaracas, con sutileza.

Si está en la última posición es porque (antes de conocer 'Un asunto de familia') Kore-eda volvió a insistir sobre un tema que ha tratado demasiadas veces como para asombrarnos porque lo cambie sea la familia y el detonante de su reunión. Existencialismo, humanismo, amor, dolor, cotidianidad, elementos que se repiten en su cine, que se han convertido en demasiado detectables después de 20 años sin cambiar un ápice el tono. Las expectativas. Aún así, 'Después de la tormenta' es exquisita.

Después de la tormenta en eCartelera
9 'Distance' (2001)
'Distance' (2001)

Kore-eda se adentra en el terreno del drama lírico con una de sus películas más personales y distintas. Quizá por eso haya entrado en esta lista antes que 'El tercer asesinato', porque aquí abraza el minimalismo de Ozu con una fuerza alucinante. 'Distance' reflexiona sobre la existencia y sobre cómo nos afecta lo que hagan nuestros antepasados. No sólo directamente, sino en un nivel más profundo de la naturaleza humana. Narra el peregrinaje de un grupo de familiares de asesinos que viajan hasta el lago donde vivían las víctimas. Años antes, los secuaces de la secta apocalíptica El Arca de la Verdad habían perpetrado una masacre que acabó con la vida de cientos de personas.

'Distance' también habla sobre la atmósfera que se queda a vivir para siempre en un lugar específico después de una tragedia. Pasa como con el campo de concentración de Bikernau, que paseas por sus tierras y todo sabe a dolor y muerte. De alguna manera, Kore-eda quiso representar esa sensación a través de la rareza de su fondo y lo experimental de su propuesta formal.

8 'Kiseki (Milagro)' (2011)
'Kiseki (Milagro)' (2011)

Kore-eda posee esa sensibilidad especial necesaria para hacer drama infantil. Comprender a los niños es realmente complejo, pero este cineasta es capaz de realizar un análisis idiosincrático que se acerca bastante a la naturaleza infantil. 'Kiseki (Milagro)' se centra en el relato cómico de dos hermanos que viven separados, uno con su madre en Fukuoka, el otro con su padre en Kagoshima. Cuando se enteran de que una línea de metro va a comunicar las dos ciudades, ambos fantasean con la posibilidad de que, una vez los dos primeros trenes se hayan cruzado, ocurra un milagro. Una vez más, Kore-eda narrando la cotidianidad desde el matiz doméstico, desde la convivencia diaria, desde la génesis de las relaciones humanas.

'Kiseki' está llena de vida, sensibilidad y profundidad moral. Como casi todas las películas de Kore-eda. Sin embargo, esta tiene algo especial, ese espíritu fabulesco que la convierte en varias cintas a la vez; la comedia simpática, fresca y entretenida; el drama familiar; la aventura fantástica; y el cine social.

Kiseki (Milagro) en eCartelera
7 'Maborosi' (1995)
'Maborosi' (1995)

Su ópera prima, ganadora del León de Oro y del Hugo de Oro (Festival de Chicago), 'Maborosi'. Un hombre muere arrollado por un tren días después de casarse. Una mujer se rompe por dentro días después de casarse. Amor, dolor, esperanza y pérdida en un relato cuyos dos primeros tercios están cargados de misterio y turbación. Este es el primer Kore-eda, el que mordía con relatos que, de naturales, asombraban al mundo. Aquí se gestó esa complejidad moral que ha alcanzado el cum laude con 'Un asunto de familia', esta la película con la que Kore-eda nos hizo comprender que la intensidad visual, la profundidad de campo y las familias rotas iban a ser sus puntos de interés cinematográfico.

'Maborosi' es la 'Burning' (Lee Chang-dong) de los 90: hipnótica a la hora de adentrarse en el duelo; confusa para hablarnos del renacimiento personal; absolutamente certera analizando el concepto de pérdida.

6 'Nuestra hermana pequeña' (2015)
'Nuestra hermana pequeña' (2015)

Es recurrente en el cine de Kore-eda la relación fraternal. Ya sea desde un principio, a mitad o al final de la película, pero casi siempre son los hermanos de la familia los que más cosas tienen que contar. En el caso de 'Nuestra hermana pequeña', el autor nipón nos habla sobre sentirse identificados con nuestros iguales. Sachi, Yoshino y Chika conocen a su hermanastra en el funeral de su padre, asumiendo que tendrán que hacerse cargo de ella, librándola de la soledad. En 2015 ya era tarde para hablar de la poesía de Kore-eda a través del lenguaje cinematográfico, pero es importante recordar que obras como esta no nacen de la narrativa cursi, sino de una habilidad especialidad para construir historias sobre la cotidianidad que nos remuevan por dentro.

'Nuestra hermana pequeña' es el mejor ejemplo de película que, teniendo elementos para caer en el relato sensiblero y facilón, nos hacen reflexionar, con suma sabiduría, sobre las relaciones domésticas después de la tragedia. Jun'ichir? Tanizaki habló sobre ello en 'Las hermanas Makioka', obra a la que se le parece de una forma casi profética.

Nuestra hermana pequeña en eCartelera
5 'De tal padre, tal hijo' (2013)
'De tal padre, tal hijo' (2013)

Sendos premios en el Festival de San Sebastián y en el de Cannes, 'De tal padre, tal hijo' nos habla sobre la educación, la infancia y la redención familiar. Ryoata es feliz, vive con su mujer y su hijo, hasta que desde el hospital le informan que el día del nacimiento hubo un error y le entregaron al niño equivocado. Kore-eda desarrolla una historia en la que hay cabida para la ración sensiblera, las situaciones cómicas y el desgarro agudo de una vida que se rompe en pedazos. Relativiza cualquier pensamiento anterior que tuvieras sobre la influencia que tiene la biología en el desarrollo de un niño.

Fue duramente criticada en su momento, porque acudía a los códigos del melodrama como dedo que se agarra a un clavo ardiendo. Pero lo cierto, es que 'De tal padre, tal hijo' utiliza estas fórmulas para promover un verbo que cada vez da más pavor a críticos y expertos: sentir.

De tal padre, tal hijo en eCartelera
4 'Still Walking' (2008)
'Still Walking' (2008)

'Still Walking' relata el reencuentro de unos hermanos con sus ancianos padres en la casa familiar, para conmemorar el fallecimiento de hijo mayor en un accidente. Pero no sólo para eso, sino para seguir conociéndose después de un tiempo de duelo y relaciones lejanas. Nadie es el mismo después de un intervalo largo, el rencor se alimenta por las palabras calladas y todo se reduce a un espacio vacío en el que Kore-eda introduce su reflexión sobre lo cotidiano.

La familia es el leitmotiv de Kore-eda. Su mayor interés. En 'Still Walking' se sirve de ella para hablar sobre el paso del tiempo, pero lo que más valor no tiene no es la ya de por sí excelente historia, sino la meticulosidad del cineasta en la composición de planos. Limpia, púdica, dinámica a pesar de contar con innumerables planos fijos, digna del mejor Ozu. Quizá sea su película más bella, por cómo Kore-eda escucha y comprende a sus personajes, por su capacidad para la melancolía, por la ausencia de ruido, por todo.

Still Walking en eCartelera
3 'After Life' (1998)
'After Life' (1998)

Cuántas veces se ha hablado sobre El Más Allá en el cine. Una barbaridad, por eso tiene más valor lo que hizo Koreeda en el 98 con 'After Life'. En el cruce vida-muerte, los fallecidos tendrían que elegir un recuerdo que representase su vida para una futura película en la que todos serían protagonistas durante un momento. Recuerdos fugaces que resumen vidas casi eternas. Kore-eda, pluscuamperfecto reflexionando sobre el valor de la vida, ejerció de pionero sin él saberlo: cómo la metaficción nos puede ayudar a entender que la imaginación, el arte y la vida son los tres pilares para comprender la existencia.

Demasiado intenso, lo sabemos, pero merece la pena adentrarse en el cine de un autor que, antes que cineasta, es persona. El mejor ejemplo para que entiendas por qué podemos considerarle un pionero es por una joya televisiva como 'San Junípero', cuarto episodio de la tercera temporada de 'Black Mirror'. Siempre habrá vida después de una muerte.

2 'Nadie sabe' (2004)
'Nadie sabe' (2004)

Cuatro niños de distinto padre. Una madre que se marcha, dejando en herencia una nota en la que le pide al mayor que sobrevivan. Así empieza y así termina 'Nadie sabe', porque Kore-eda logró completar el círculo de una película redonda sobre el choque entre nuestra propias reglas domésticas y el mundo real; entre nuestra verdad y la universal; entre la vida y la muerte. La película cae como una maceta desde un tercer piso, te golpea por sorpresa, cuando más ajeno te puedes sentir ante la historia, para que entiendas que la poesía nace de la naturalidad y con la sensibilidad por bandera. Si no, no es poesía ni es nada.

'Nadie sabe' fue nominada en Cannes y se apuntó el tanto del entonces joven Yûya Yagira, ganador y culpable de romperte por dentro con alguna de las mejores secuencias de la película. En estos tiempos, en los que se habla del futuro de una juventud cada vez más dependiente de las redes sociales, no sería mala idea proyectarla en colegios e institutos. A, al menos, el 5% de cada aula le hará reflexionar sobre el verdadero valor de la resistencia juvenil.

Nadie sabe en eCartelera
1 'Un asunto de familia' (2018)
'Un asunto de familia' (2018)

Palma de Oro en Cannes y principal argumento de la organización del Festival de San Sebastián para otorgarle el premio a toda una carrera, 'Un asunto de familia' se adentra en los recovecos de la moral para rastrear los pasos de una historia dramática. Un matrimonio pobre, al que sólo le quedan delitos menores para seguir comiendo, se hace cargo de una niña abandonada. A partir de ese momento, la moralidad de todos se pondrá a prueba hasta que un accidente les coloque en la rampa de salida hacia el abismo humano. Kore-eda compone una de sus historias más complejas, magistrales y reveladoras de su carrera.

'Un asunto de familia' es, hasta el momento, la mejor película de Kore-eda por una razón muy sencilla: ha alcanzado una complejidad moral en cualquiera de sus facetas como creador, que resulta insultante para el resto de cineastas del planeta. Tiene una facilidad para hacer películas que se beben de un trago (amargo) con una importante carga dramática, que cómo no darle la Palma de Oro. Cómo no encumbrarle como uno de los grandes autores de la historia, cómo no rendirse ante el mejor narrador de temas familiares que ha dado el séptimo arte.

Nótese una evidente tendencia a alabar a Kore-eda, pero si has tenido el privilegio de ver alguna de sus películas, entenderás que tampoco nos venimos muy arriba.

Un asunto de familia en eCartelera

Cómo olvidar el drama infantil de 'Nadie sabe'; o el planteamiento sobre el proceso vida-muerte que ejecutó en 'After Life'; o la relatividad del amor y la familia en 'Nuestra hermana pequeña'; o... Así podríamos seguir hasta fin de año, porque Kore-eda es un cineasta que nació mordiendo, creció con la perspectiva del tierno contemplativo y ha madurado como un auténtico traductor vida-arte y viceversa. En sus películas, se experimenta un proceso con el que descubrimos que su conocimiento del lenguaje humano está estrechamente ligado a su capacidad para trasladarlo al lenguaje cinematográfico, de modo que sus historias activan (casi) siempre los resortes idóneos para que el espectador, sea de la condición que sea, deje escapar una lágrima de vez en cuando.

No obstante, Kore-eda no está exento del problema más famoso de los grandes cineastas: las expectativas. Le sucedió en 2017 con 'El tercer asesinato', magnífico thriller judicial, confuso, tremendamente extraño que busca el análisis de una relación interpersonal a través del relato melodramático. No se vendió como debería haberse vendido, gran parte de la crítica la despachó rápidamente porque no entendían la intención y acabó su periplo en el Festival de Venecia. A pesar de ser una obra menor en el currículum del cineasta, hablamos de un ejercicio que bordea la excelencia. Y, aún así, no convence porque no es a lo que nos tiene acostumbrados. Por tanto, y regresando a la primera frase del artículo, jamás somos lo suficientemente justos con nuestros artistas. Así que, desde el respeto, la admiración y el aplauso, vamos a ordenar, de peor a mejor, las 10 mejores películas de Kore-eda. Repetimos, la peor es la menos brillante. Porque en tierra de maestros, rendirse no es una opción.

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