El terror sufrió un temblor inevitable cuando se produjo el estreno de 'Alien, el octavo pasajero' en 1979. Siete años después, Fox recuperó su legado con una secuela que no sufrió el síndrome de las continuaciones forzadas en Hollywood. El popular estilo de James Cameron fue vital para que 'Aliens: el regreso' mantuviera intacto el horror claustrofóbico, al mismo tiempo que incrementó la intensidad de la acción y la relevancia de Ripley como una de las mejores heroínas del séptimo arte.

El 18 de julio de 1986, Ripley regresaba a la gran pantalla tras haber sobrevivido al xenomorfo y haber quedado integrada en el imaginario de la cultura contemporánea. En un año dominado por 'Top Gun', 'Aliens: el regreso' no quedó demasiado mermada por su restrictiva calificación R y aglutinó supuestamente 180 millones de dólares alrededor del mundo. Una cifra que puede sonar ridícula si comparamos con los posteriores triunfos de Cameron, pero que en aquel momento fue un resultado muy rentable para el estudio, que desde entonces no ha parado de explotar la franquicia.
En la gala de los Oscar celebrada en 1987, la Academia reconoció la innovadora labor de los equipos de efectos especiales de la secuela con dos galardones. Además, sumó otras cinco nominaciones, incluida la dedicada a Sigourney Weaver como actriz protagonista, que se fue de vacío tras la victoria de Marlee Matlin. Hoy en día, Ridley Scott sigue batiendo los huevos de oro de la saga, pero muy a su pesar fue Cameron el que logró igualarle hace ya tres décadas. Por eso recordamos los mejores momentos del proceso de creación de una película inolvidable: