Cualquier director de cine (o actor, o cámara, o script, o foquista...) está deseando participar en un rodaje, embarcarse en un proyecto de meses que dé como resultado una película que exponer en las salas de cine para que la vea el mayor número de gente posible. La creación de una película es un proceso muy largo (y caro) y es casi un milagro ya de por sí que llegue a proyectarse en un cine y la gente acuda a la cita para ver el fruto de tan arduo trabajo.
Para el equipo que ha creado tal producto, en un gran número de los casos, habrá merecido la pena el esfuerzo y la dedicación para sacar adelante el proyecto a pesar de todo el esfuerzo que conlleva un rodaje de cine. Pero no siempre es así, no siempre el equipo estará convencido de que el esfuerzo ha merecido la pena. Hay veces que un rodaje puede convertirse en un auténtico infierno. Y si no, que se lo pregunten a los equipos de estas 12 caóticas producciones. Algunas luego tuvieron éxito, otras se estrellaron estrepitosamente, truncado la carrera de director, actor, productora... O de todos ellos.

En prácticamente todos los rodajes surgen imprevistos, es algo implícito en el hecho de coger una cámara, juntar un equipo y empezar a grabar. Hay directores que afirman sentirse cómodos con dicha sensación de incertidumbre, y hay quienes incluso saben sacarle provecho a esas situaciones espontáneas. Pero hay veces que estos imprevistos pueden llegar a arruinar lo que podría haber sido una buena película, hay algunos imprevistos que ni el mejor improvisador del mundo puede arreglar.
Aquí os dejamos pues, con una recopilación de los que creemos fueron los 12 rodajes más desastrosos del cine. Hay muchos más, segurísimo, pero ya sea por complicaciones naturales, por discrepancias entre el equipo o por trámites legales, estos creemos que son los que se lleva la palma.