PESE A TODO, RESISTIÓ

'Supergirl' resiste (y se supera) en una segunda temporada con subtexto político inevitable

aLa chica de acero cumple segundo año, primero en The CW, y lo hace en mejor estado de salud que sus hermanos mayores, 'The Flash' y 'Arrow'.

Por Carles Cuevas Sedano 26 de Mayo 2017 | 18:28

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Ya se ha terminado la segunda temporada de 'Supergirl', la primera desde su paso a la cadena The CW. Nosotros en España la hemos podido seguir al día a través de HBO. Ese susurro que podéis oír es el suspiro de alivio de los fans. Acabamos con una serie mejor que la que teníamos al empezar. Y eso que al empezar la temporada todo eran temores: el abandono de Calista Flockhart, el recorte de presupuesto, las imposibles tramas de Jimmy Olsen (Mehcad Brooks) y algún que otro personaje insoportable (Snapper Carr) nos hizo temer por la serie. 'The Flash' y 'Arrow' ya son, en su mejor momento, irregulares. Y algo de eso se le ha pegado a nuestra chica de acero esta temporada, sobre todo hacia la mitad, pero la recta final, especialmente los dos últimos capítulos han conseguido entregarnos todo lo que queríamos y un poquito más. Que igual podrían haber dosificado un poco y no reservarlo todo para el final, pero es un truco habitual en series de tantos capítulos. Los dos últimos tienen unos títulos escogidos con toda la intención: 'Resist' y 'Nevertheless She Persisted' son dos frases usadas por la oposición contra Donald Trump en EE.UU., y una vez más vemos cómo una ficción "ligera" de superhéroes aprovecha para hacer un alegato en contra de todo tipo de fascismo, condicionados por su presidente actual. Lo vimos en 'Agentes de SHIELD' y aquí también, y no son las únicas series que lo hacen.

La temporada más política

'Supergirl'

Pero no debería sorprendernos, 'Supergirl' es una serie de superhéroes destinada a un público adolescente, pero siempre ha tenido mensaje político, eso es inevitable cuando haces una serie con una chica como protagonista que combate y supera a amigos y a enemigos hombres por igual. Por encima de todas la consideraciones, aunque sea una obviedad, Kara es una chica. Y una chica ocupando espacios tradicionalmente reservados para hombres es política. Las historias de superhéroes siempre se han basado en enfrentar el bien y el mal, aunque sea con trazo grueso. En el caso de 'Supergirl' hay que sumarle que ella y su primo son refugiados aliens de un mundo destruido, lo que lleva a metáforas sobre inmigración que han sido clarísimas esta temporada. De hecho, la presidenta (demócrata, que eso lo dejan bien claro, y alien enmascarada) que interpreta la legendaria Lynda Carter puede verse como un absoluto opuesto a Trump. La Wonder Woman de los 70 tiene orígenes hispanos, y ha declarado que eso la acerca mucho a los temas de inmigración. La serie también ha enseñado sus cartas con la salida del armario de Alex Danvers y su relación con Maggie Sawyer, una de los primeros personajes gays del canon de Superman.

Pero si hay algo que posiciona a la serie políticamente y como feminista es el personaje de Calista Flockhart. Los diálogos de Cat Grant, fuente inagotable de memes, sólo han aparecido en tres episodios de esta temporada, pero no por eso nos han sabido a poco, es que son geniales. Como el personaje, que ha sido justamente añorado todo el tiempo que ha faltado, pero que ha cumplido con creces en su pequeña vuelta. Aún no tenemos noticias de cómo quedan las cosas con este personaje, pero esperamos que al menos mantenga sus colaboraciones esporádicas.

El reparto se ha ampliado, teniendo ya Kara una pequeña familia de personajes a su lado: a Winn, James y J'onn se han unido esta temporada M'gann, Maggie, Mon-el, Lena Luthor, Snapper Carr y otros.

'Supergirl' video promocional de Wonder Woman en inglés

Personajes antiguos y nuevos han funcionado de manera desigual. Hay un consenso general entre los espectadores de la serie en que las tramas de Jimmy Olsen como vigilante enmascarado son tediosas y repetitivas, y nosotros no lo vamos a desmentir. Igual que el papel de Snapper Carr se ha revelado como un pequeño fiasco como sustituto de Cat Grant, sólo ha servido para dirigirle un más que necesario discurso a Kara y para molestar. Los que han funcionado, han funcionado muy bien, en concreto Mon-El (Chris Wood), que se ha convertido en motor de la serie. Los guionistas han sabido mostrar un arco de relación preciosa, y la pareja de actores ha ido creciendo en química y carisma hasta llegar a un explosivo final. Los fans de los cómics ya sabíamos que el sitio de Mon-El no iba a estar cerca de Kara siempre, igual que los guionistas saben que una heroína nunca puede tenerlo todo, así hemos llegado al tremendo final, por ahora, de la pareja.

'Supergirl'

Ha funcionado muy bien, también, Teri Hatcher, como Rhea, la madre de Mon-El y última villana de lo que empieza a ser una tradición en la serie de poner a figuras maternas a luchar contra Supergirl. Uno de los grandes placeres de la serie ha sido ver interactuar a tres actrices con tanto carisma y experiencia como Teri, Calista y Lynda.

Y Superman, claro. La adición de Tyler Hoechlin, indispensable para entender los orígenes y estatus de Supergirl, pero que venía con trampa, igual que Mon-El. El peligro de que los personajes masculinos superaran en carisma e importancia a la protagonista estaba ahí, y con Mon-El casi pasa, pero los guionistas se han demostrado hábiles también en esto.

Los guionistas y Melissa Benoist, claro, que se confirma por segundo año como la elección ideal para este personaje. No solo es una actriz solvente y físicamente perfecta para interpretarla, es que tiene carisma a raudales, química con sus compañeros, sean hermanas o novios y encima, canta y baila, cosa que los productores no quisieron desaprovechar, de ahí el crossover musical con 'The Flash'. Sin desmerecer a Chyler Leigh y a Chris Wood, jóvenes, guapos y talentosos, capaces de conectar con el público y servir las escenas de transiciones y emociones necesarias para llegar a las escenas de acción.

Salvado el conflicto con Rhea, la próxima temporada se empieza a dibujar con un flashback que nos lleva a la noche que Krypton murió, y a un tercer misterioso superviviente, nos deja a una Supergirl más madura, que a base de ser capaz de sacrificarse ha conseguido superar a su famoso primo. Y a Mon-El entrando en una extraña puerta en el espacio que no sabemos adónde le llevará.

Nos encontramos pues, como decíamos, con una serie mejor, con un reparto expandido, capaz de generar tramas que funcionan y con unas pocas piedras en el zapato, esperemos que no caiga en los vicios en las que caen sus series hermanas 'The Flash' y 'Arrow', que cada temporada inciden más en la repetición y en el aburrimiento aderezados con pequeños momentos brillantes. Esperemos que Supergirl siga creciendo, haciendo su viaje del héroe a lo Joseph Campbell, como dice Cat, y que nos siga haciendo felices un año más. Porque pese a las adversidades, ella sobrevivió, y nosotros queremos verlo.

Los pros y los contras de la segunda temporada de 'Supergirl'