Al contrario que gran parte de sus coetáneas, como Cameron Diaz (junto a la que apareció en 'Ella es única'), Jennifer Garner o Gwyneth Paltrow, la carrera de Amanda Peet no ha sido del todo exitosa y casi siempre se ha mantenido relegada a un segundo plano en las producciones en las que ha participado. No obstante, la actriz ha tenido una filmografía envidiable trabajando con autores de prestigio, desde Woody Allen a Aaron Sorkin o Matthew Weiner. Incluso se ha convertido en una de los cameos más recordados de 'Cómo conocí a vuestra madre' como la divertida y peculiar compañera de trabajo de Marshall (Jason Segel), Jenkins. Por todo ello, repasamos su trayectoria y sus papeles más conocidos.

Hija de un abogado cuáquero y una trabajadora social judía, Peet nació en Nueva York un 11 de enero de 1972 y se graduó en Historia en la Universidad de Columbia. Sin embargo, su paso por la universidad le hizo darse cuenta de que en realidad quería ser actriz, y pronto comenzó a lograr pequeños papeles, la mayoría de ellos en televisión.
Fue a finales de los 90 cuando realmente comenzó a labrarse fama tras su aparición en 'Falsas apariencias', que junto a la serie 'Jack & Jill' la convirtió de la noche a la mañana en una actriz en boga y uno de los rostros más deseados según la revista People. Pero, tras situarse sobre el mapa, la actriz dejó a un lado la senda de cintas independientes que le habían hecho debutar en la gran pantalla ('Animal Room', 'Grind' o 'Touch Me') para centrarse en su vena más cómica.
Una carrera marcada por la mala suerte
Pudo ser su elección de proyectos con el cambio de siglo, el físico que le encasilló en el papel de 'chica guapa' o simplemente mala suerte, pero Amanda Peet no tuvo su primer gran éxito hasta 2003, momento en el que ya contaba con 31 años. También arrasó en las tablas con obras como 'This How It Goes' (sustituyendo a Marisa Tomei) y, sobre todo, la nueva adaptación del clásico teatral de Neil Simon, 'Descalzos por el parque'.
Cuando parecía que la carrera de Peet daba su despegue definitivo después de encadenar producciones más que interesantes, la mala suerte volvió a ella: 'Studio 60' fue cancelada, las críticas a sus actuaciones teatrales le afectaron y desde entonces comenzó una mala racha con películas tan poco ilusionantes como '2012', 'Los viajes de Gulliver' o 'Por la cara'. Sin embargo, parece que algo de la suerte de su marido, el showrunner de 'Juego de Tronos' David Benioff, se le quedó a ella también, porque primero con 'Brockmire' y posteriormente con 'The Romanoffs', Peet parece haber encontrado en las series su nuevo refugio.